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viernes, 22 de octubre de 2010
viernes, 1 de octubre de 2010
MIRADAS EN EL SUR
Decía ayer Pedro Brieger, en 6,7,8 que lo que pasa en Ecuador presenta una dificultad extrema para su análisis por varias cuestiones. Por un lado, las condiciones en las que se fogonean y se ejecutan los golpes de Estado ya no son las burdas argucias de las décadas de 1960 y 70 ; ahora, juegan con sutileza los poderes de hecho, los medios de comunicación y cierta parte de la sociedad civil y también, por supuesto, fracciones de la dirigencia político.
Por otro lado, la situación intestina en Ecuador, según Brieger, es altamente compleja: el papel del ex presidente Gutiérrez, la actitud de las FF.AA., la ingerencia de los pueblos originarios que, paradójicamente, no todos son afines al Presidente Correa...en fin, una iconografía altamente heterogénea que presenta matices para el análisis aunque, claro está, no modifica la cuestión medular de lo acontecido en el país hermano: un flagrante intento de desestabilizar la democracia´.
Lo que no resiste demasiado análisis es la forma en que titularon los principales medios del país y, también, de la ciudad de La Plata.
Página/12 y Tiempo Argentino fueron directo al punto y, con diferencias sutiles en las formas, no dejaron margen para la interpretaciones.
Clarín salió con un título al menos confuso: "RESCATARON A BALAZOS AL PRESIDENTE DE ECUADOR". El énfasis no está puesto en la gravedad institucional de lo acontecido, sino en el desenlace: el pasquín de Ernestina enfoca en "los balazos", como si no pudiera desprendenrse de la enfermedad crónica que lo acecha para tamizar la cotidianidad vernácula: tergiversa, oculta, su fuerza es el impacto amarillo. En fin.
La Nación, consecuente con su línea editorial-ideológica, habla de una rebelión policial (como algo menor) y tampoco habla de crisis institucional o de la gravedad que representa un hecho de esta magnitud para la democracia en toda la región. Para el matutino de los Mitre, los hechos que atentan contra la estabilidad democrática pasan más bien por la inseguridad jurídica o las formas "K".
Entre los diarios de La Plata, El Día salió con una portada casi vergonzoza. Si bien está en la misma línea de Clarín, la brutalidad del pasquín de Kraiselburd reside en la paradoja del título: como La Nación, habla de "rebelión policial" pero en el mismísimo título (en letras catástrofes) pone el foco en el "violento" rescate al Presidente secuestrado. Es decir, lo grave del asunto es como el ejército rescató al Presidente (elegido democráticamente y en pleno ejercicio de su función, al menos hasta que lo secuestraron) y no el hecho del intento de derrocar a un presidente democrático.
Finalmente, el diario Hoy tuvo una dignísima tapa y Diagonales fue la nada misma, quizás producto de su carencia de potencia editorial, al menos en estas cuestiones.
viernes, 24 de septiembre de 2010
LOS DOMINGOS, AL PALO!
La Otra Cara del Patacón festeja su primer año en casa nueva: desde el domingo 3 de octubre, todos los dimingos a las 17 en Radio Universidad La Plata 107.5: Política, humor y medios a través de secciones zarpadas.
Domingos pataconeros. Domingos al palo!
Domingos pataconeros. Domingos al palo!
miércoles, 22 de septiembre de 2010
OBJETIVO ESTRATÉGICO
El lingüista estadounidense Noam Chomsky, célebre por su militancia política progresista, elaboró una lista de las “10 estrategias de manipulación” a través de los medios. Prescindiendo de las consideraciones ideológicas que Chomsky agrega, las fórmulas de manipulación que sintetiza son, en líneas generales,en forma alternativa y a veces simultánea.
La estrategia de la distracción. El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. “Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
2- Crear problemas, después ofrecer soluciones. Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.
3- La estrategia de la gradualidad. Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.
4- La estrategia de diferir. Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.
5- Dirigirse al público como criaturas de poca edad. La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
6- Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…
7- Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
8- Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…
9- Reforzar la autoculpabilidad. Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. ¡Y, sin acción, no hay revolución!
10- Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.
La estrategia de la distracción. El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. “Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
2- Crear problemas, después ofrecer soluciones. Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.
3- La estrategia de la gradualidad. Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.
4- La estrategia de diferir. Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.
5- Dirigirse al público como criaturas de poca edad. La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
6- Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…
7- Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
8- Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…
9- Reforzar la autoculpabilidad. Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. ¡Y, sin acción, no hay revolución!
10- Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.
jueves, 22 de julio de 2010
ROMPER EL SILENCIO
En el equipo de comunicación del IPF y la Juventud Platense para la Victoria encaramos un desafío comunicacional desde lo cultural.
Desafío probablemente desproporcionado de acuerdo a las fuerzas materiales propias en relación a la potencia del mensaje hegemónico, los paradigmas rectores que impuso y, esencialmente, la estructura coercitiva que tejió.
Cuando digo cultural, hago referencia a la iniciativa de generar contenidos periodísticos, comunicacionales o artísticos que desentramen, expliciten o ridiculicen formas comunicacionales sustentadas en modelos rectores rancios o directamente serviles a intereses empresariales o lógicas meramente comerciales. Y a la vez, con la intención de que esos contenidos, guiados por sus nuevas lógicas y por una dialéctica completamente
diferente, se diferencien por sí mismo, expongan producciones de sentido más inclusivas y generen una nueva relación con el oyente/lector.
Un año atrás, en julio de 2009, la derrota electoral de Kirchner en la provincia de Buenos Aires fue leída por algunos de los más conspicuos periodistas, como "la
muerte del rey". Se avecinaba, según los medios dominantes, una especie de oleada recivilizatoria, republicanista y parlamentarista que pondría fin a la era de hielo.
En esa coyuntura, reclutamos por Facebook a aquellos contactos que se podrían embarcar en un proyecto comunicacional y un proyecto político kirchnerista,
cuando Kirchner era mala palabra, para unirse con los 4 o 5 sobrevivientes
de la anterior experiencia del IPF.
Pensábamos en un programa de radio, en un blog y en Facebook para "tirarle piedras" desde esa plataforma a un tanque de guerra. Posibilidad mínima de triunfo y
probabilidad máxima de fracaso.
Desde la potencia novedosa de Facebook, una red social virtual, metimos las patas en un desafío comunicacional bidimensional: la plataforma 2.0 y la radio.
Entre la coyuntura opresora y la mochila que cargábamos (la de la "militancia inorgánica o no oficial", la de las discusiones o debates cotidianos en clara desventaja
numérica, el cerco mediático que nos bombardeaba todo el tiempo), el programa fue de trinchera, combativo, con un espíritu guerrero. Salíamos a desmitificar, a responder mentiras, a respaldar medidas estigmatizadas.
Paulatina e inexorablemente, fuimos tomando otro camino en la medida en que la discusión de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual fue cambiando
la relación entre consumidores de medios y medios. Ese debate se dio y se da en el
espacio mediatizado, aunque desde lugares marginales (TV Pública, diarios o revistas y radios menores o no dominantes) pero también desde la reconquista paulatina del espacio público real como lugar de contienda cultural.
Y es allí donde comienza a romperse el silencio y es desde ahí donde tenemos que comenzar a tomar real dimensión y, como consecuencia, mayores responsabilidades,
del aporte hecho.
Una de esas responsabilidades es captar la difuminación de esta época comunicacional, en la que conviven rancios paradigmas con nuevas formas y concepciones. Es vital captar ese espíritu y ejecutar de la forma que pide.
Así las cosas, se sumaron varias cuestiones: la gestión de calidad del gobierno que apabulló a la oposición (política y mediática), el debate por la ley de medios que
desnudó enfrente de toda la sociedad un mapa de medios con propietarios hegemónicos, las formas con que lo consiguieron y las consecuencias que tiene eso sobre la sociedad y, además, el aporte de voces públicas de un fuerte valor simbólico popular (Víctor
Hugo Morales sea quizás el ejemplo taxativo) que apoyan no sólo la LSCAV sino también la gestión de gobierno.
Así es como se rompe la espiral del silencio, esa burbuja que se creó desde el conflicto de la 125 hasta el inicio de este año, en la que la estigmatización del kirchnerismo
era el sentido común imperante y cualquiera que aportara una voz disidente corría el peligro de ser estigmatizado también.
Rota la espiral, con la conciencia colectiva en estado de descolonización, fue momento de un cambio. Allí es donde surge el desafío, la necesidad y la oportunidad de retomar
el camino sin retorno de modificar las formas. No se trata de esconder nuestro pensamiento político, ni hacer un viraje hacia la laxitud o la frivolidad. Se trata de seducir con el "poder blando", como lo define el politólogo Josep Nye. Persuadir, convencer desde la calidad de contenidos que reflejen ciertos valores hasta aquí invisibilizados o tergiversados por las lógicas de los medios dominantes.
El Bicentenario, sus festejos, fueron una demostración que mixturó la capacidad del Estado como garante de una política comunicacional inclusiva y la ejecución de una producción de sentido de un valor artístico, cultural y comunicacional sobrecogedor que
contó, además, con una clara carga ideológica que tuvo gran aceptación en el público.
En definitiva, ese es el horizonte al cual nos dirigimos. Clarín moldeó un imperio. Lo hizo con artilugios espurios en muchos casos, pero también fue el productor de los mejores contenidos. Cambió el modo de leer diarios, de escuchar radio y mirar televisión.
La tarea, a partir de que la ley de medios equipare las condiciones materiales de producción, es convertirse en referencia comunicacional a partir de contenidos
de calidad sustentados por la visión de una comunicación inserta en un proyecto integral para el desarrollo en el que el periodismo y los periodistas no sean concebidos como guardianas celestiales de derechos colectivos.
Desafío probablemente desproporcionado de acuerdo a las fuerzas materiales propias en relación a la potencia del mensaje hegemónico, los paradigmas rectores que impuso y, esencialmente, la estructura coercitiva que tejió.
Cuando digo cultural, hago referencia a la iniciativa de generar contenidos periodísticos, comunicacionales o artísticos que desentramen, expliciten o ridiculicen formas comunicacionales sustentadas en modelos rectores rancios o directamente serviles a intereses empresariales o lógicas meramente comerciales. Y a la vez, con la intención de que esos contenidos, guiados por sus nuevas lógicas y por una dialéctica completamente
diferente, se diferencien por sí mismo, expongan producciones de sentido más inclusivas y generen una nueva relación con el oyente/lector.
Un año atrás, en julio de 2009, la derrota electoral de Kirchner en la provincia de Buenos Aires fue leída por algunos de los más conspicuos periodistas, como "la
muerte del rey". Se avecinaba, según los medios dominantes, una especie de oleada recivilizatoria, republicanista y parlamentarista que pondría fin a la era de hielo.
En esa coyuntura, reclutamos por Facebook a aquellos contactos que se podrían embarcar en un proyecto comunicacional y un proyecto político kirchnerista,
cuando Kirchner era mala palabra, para unirse con los 4 o 5 sobrevivientes
de la anterior experiencia del IPF.
Pensábamos en un programa de radio, en un blog y en Facebook para "tirarle piedras" desde esa plataforma a un tanque de guerra. Posibilidad mínima de triunfo y
probabilidad máxima de fracaso.
Desde la potencia novedosa de Facebook, una red social virtual, metimos las patas en un desafío comunicacional bidimensional: la plataforma 2.0 y la radio.
Entre la coyuntura opresora y la mochila que cargábamos (la de la "militancia inorgánica o no oficial", la de las discusiones o debates cotidianos en clara desventaja
numérica, el cerco mediático que nos bombardeaba todo el tiempo), el programa fue de trinchera, combativo, con un espíritu guerrero. Salíamos a desmitificar, a responder mentiras, a respaldar medidas estigmatizadas.
Paulatina e inexorablemente, fuimos tomando otro camino en la medida en que la discusión de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual fue cambiando
la relación entre consumidores de medios y medios. Ese debate se dio y se da en el
espacio mediatizado, aunque desde lugares marginales (TV Pública, diarios o revistas y radios menores o no dominantes) pero también desde la reconquista paulatina del espacio público real como lugar de contienda cultural.
Y es allí donde comienza a romperse el silencio y es desde ahí donde tenemos que comenzar a tomar real dimensión y, como consecuencia, mayores responsabilidades,
del aporte hecho.
Una de esas responsabilidades es captar la difuminación de esta época comunicacional, en la que conviven rancios paradigmas con nuevas formas y concepciones. Es vital captar ese espíritu y ejecutar de la forma que pide.
Así las cosas, se sumaron varias cuestiones: la gestión de calidad del gobierno que apabulló a la oposición (política y mediática), el debate por la ley de medios que
desnudó enfrente de toda la sociedad un mapa de medios con propietarios hegemónicos, las formas con que lo consiguieron y las consecuencias que tiene eso sobre la sociedad y, además, el aporte de voces públicas de un fuerte valor simbólico popular (Víctor
Hugo Morales sea quizás el ejemplo taxativo) que apoyan no sólo la LSCAV sino también la gestión de gobierno.
Así es como se rompe la espiral del silencio, esa burbuja que se creó desde el conflicto de la 125 hasta el inicio de este año, en la que la estigmatización del kirchnerismo
era el sentido común imperante y cualquiera que aportara una voz disidente corría el peligro de ser estigmatizado también.
Rota la espiral, con la conciencia colectiva en estado de descolonización, fue momento de un cambio. Allí es donde surge el desafío, la necesidad y la oportunidad de retomar
el camino sin retorno de modificar las formas. No se trata de esconder nuestro pensamiento político, ni hacer un viraje hacia la laxitud o la frivolidad. Se trata de seducir con el "poder blando", como lo define el politólogo Josep Nye. Persuadir, convencer desde la calidad de contenidos que reflejen ciertos valores hasta aquí invisibilizados o tergiversados por las lógicas de los medios dominantes.
El Bicentenario, sus festejos, fueron una demostración que mixturó la capacidad del Estado como garante de una política comunicacional inclusiva y la ejecución de una producción de sentido de un valor artístico, cultural y comunicacional sobrecogedor que
contó, además, con una clara carga ideológica que tuvo gran aceptación en el público.
En definitiva, ese es el horizonte al cual nos dirigimos. Clarín moldeó un imperio. Lo hizo con artilugios espurios en muchos casos, pero también fue el productor de los mejores contenidos. Cambió el modo de leer diarios, de escuchar radio y mirar televisión.
La tarea, a partir de que la ley de medios equipare las condiciones materiales de producción, es convertirse en referencia comunicacional a partir de contenidos
de calidad sustentados por la visión de una comunicación inserta en un proyecto integral para el desarrollo en el que el periodismo y los periodistas no sean concebidos como guardianas celestiales de derechos colectivos.
miércoles, 23 de junio de 2010
EL TRABAJO ¿FINO? DE LOS MONOPOLIOS
Diario Diagonales tapa 21 de mayo
La capacidad de sutileza de Clarín, como paradigma de los monopolios argentos, fue erosionándose a medida que el conflicto bidimensional con el gobierno nacional se fue acentuando.
La semana pasada, o todavía antes, la noticia corrió como reguero de pólvora por cualquier medio sin intenciones monopólicas (al menos, enfrentadas a la realidad monopólica de Clarín): Ernestina Herrera de Noble había salido del país con destino a Uruguay el 3 de mayo y, desde ahi, la señora partió rumbo a EE.UU. sin, aprentemente, fecha de regreso. Justo cuando la verdad sobre el origen de sus hijos adoptivos y sobre la relación de papel prensa con la dictadura comienza a tomar cierto estado de tangibilidad. Justo, cuando la ley de medios recibía un espaldarazo de la Corte Suprema.
Claro que este hecho fue reflejado por Miradas al Sur, Página/12, en muchos blogs, en la TV pública, en Veintitrés etc etc. Es decir, en los medios afines al gobierno nacional.
¿Que pasó en La Plata?
Diario Diagonales lo publicó en su tapa como noticia central. En el Hoy y en El Día, nada. Y eso no es una novedad.
Tampoco es una novedad la metodología pseudo mafiosa que utilizan algunos grandes corporaciones para invisibilizar a las alternativas comunicacionales. Esto se logra en connivencia con varios actores. O podría ser todo producto de las casualidades ¿no?
Desde la llegada del diario a La Plata, y como pasó hace más e 10 años cuando el Hoy aterrizó en la ciudad de las diagonales, el emporio comunicacional juega a la invilización. Para lograr eso hay varios métodos. Uno de ellos es trabar la distribución de los diarios en la calle. Dificultarla.
Diagonales salió por primera vez el 3 de marzo de 2008 y desde esa fecha hasta hoy, es común ver los ejemplares bien escondiditos en la gran mayoría de los puestos de diario. ¿Se imaginan ustedes porque el Hoy optó por la distribución propia casi desde el segundo día de su vida?
La cuestión es que este lunes, llamativamente, Diagonales apareció más tapado que nunca.
Miguel Russo, el director de Diagonales, creo que hace un análisis de esta cuestión en un Foco de contratapa. ¿Qué es un foco? Un espacio de la comntratapa de Diagonales dedicado a reflexiones cotidianas de pequeñas - grandes cosas; una intención de relato más íntimo. Un espacio que no existe en ninguno de los otros 2 diarios de la ciudad.
Foco Miguel Russo
La capacidad de sutileza de Clarín, como paradigma de los monopolios argentos, fue erosionándose a medida que el conflicto bidimensional con el gobierno nacional se fue acentuando.
La semana pasada, o todavía antes, la noticia corrió como reguero de pólvora por cualquier medio sin intenciones monopólicas (al menos, enfrentadas a la realidad monopólica de Clarín): Ernestina Herrera de Noble había salido del país con destino a Uruguay el 3 de mayo y, desde ahi, la señora partió rumbo a EE.UU. sin, aprentemente, fecha de regreso. Justo cuando la verdad sobre el origen de sus hijos adoptivos y sobre la relación de papel prensa con la dictadura comienza a tomar cierto estado de tangibilidad. Justo, cuando la ley de medios recibía un espaldarazo de la Corte Suprema.
Claro que este hecho fue reflejado por Miradas al Sur, Página/12, en muchos blogs, en la TV pública, en Veintitrés etc etc. Es decir, en los medios afines al gobierno nacional.
¿Que pasó en La Plata?
Diario Diagonales lo publicó en su tapa como noticia central. En el Hoy y en El Día, nada. Y eso no es una novedad.
Tampoco es una novedad la metodología pseudo mafiosa que utilizan algunos grandes corporaciones para invisibilizar a las alternativas comunicacionales. Esto se logra en connivencia con varios actores. O podría ser todo producto de las casualidades ¿no?
Desde la llegada del diario a La Plata, y como pasó hace más e 10 años cuando el Hoy aterrizó en la ciudad de las diagonales, el emporio comunicacional juega a la invilización. Para lograr eso hay varios métodos. Uno de ellos es trabar la distribución de los diarios en la calle. Dificultarla.
Diagonales salió por primera vez el 3 de marzo de 2008 y desde esa fecha hasta hoy, es común ver los ejemplares bien escondiditos en la gran mayoría de los puestos de diario. ¿Se imaginan ustedes porque el Hoy optó por la distribución propia casi desde el segundo día de su vida?
La cuestión es que este lunes, llamativamente, Diagonales apareció más tapado que nunca.
Miguel Russo, el director de Diagonales, creo que hace un análisis de esta cuestión en un Foco de contratapa. ¿Qué es un foco? Un espacio de la comntratapa de Diagonales dedicado a reflexiones cotidianas de pequeñas - grandes cosas; una intención de relato más íntimo. Un espacio que no existe en ninguno de los otros 2 diarios de la ciudad.
Foco Miguel Russo
domingo, 20 de junio de 2010
ENTREVISTA EXCLUSIVA CON GABRIEL MARIOTTO: "AHORA LA SOCIEDAD VA A PODER APORTAR SU MIRADA CON RESPECTO A LA REGLAMENTACIÓN DE LA LEY DE MEDIOS"
El viernes pasado en "Sin Edición, La Otra Cara del Patacón" por FM Difusión Berisso 98.1 (todos los viernes a las 19; podés escuchar el programa a través de ( http://www.fmdifusionberisso.com.ar/) tuvimos una exclusiva entrevista con Gabriel Mariotto, el presidente de la Autoridad Federal de Aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.
Resulto muy rica la charla, en la que Mariotto tiró algunos títulos interesantes:
"Los grandes medios distorsionaron el fallo de la Corte".
"El fallo es taxativo y ridiculiza la cautelar de Mendoza: dijo que la cautelar carece de toda la razonabilidad, que no se puede mezclar los poderes. Incendiaron la biblioteca".
"Es irracional que un diputado pierda una elección en la Cámara y recurra a una jueza para que dicte una medida cautelar y que pueda legislar con la misma implicancia que 148 votos a favor en Diputados y 44 en Senadores".
"No se puede legislar con mediddas cautelares: el fallo de la Corte pone en aplicacion nuevamente la LSCAV".
"Lo que dicta el texto de los artículos están ajustados a derecho y son constitucionales. Cuando decimos que los grupos monopólicos tienen un plazo para desinvertir, decimos que Microsoft tuvo un año para desinvertir en EE.UU".
"Que no vengan con vueltas y que no nos quieran enroscar la víbora para decirnos que tienen que tener múltiples licencias porque la concentración de licencias atenta contra los puntos de vista y la libertad de expresión".
"Vamos a jugar todas las cartas insittucionales que tenemos para argumentar con condiciones objetivos para lograr que los fallos de la Justicia se ajusten a derecho, sin presiones. Estamos convencidos de que tenemos toda la razón para aplicar una ley de la democracia".
La entrevista completa acá abajo:
Resulto muy rica la charla, en la que Mariotto tiró algunos títulos interesantes:
"Los grandes medios distorsionaron el fallo de la Corte".
"El fallo es taxativo y ridiculiza la cautelar de Mendoza: dijo que la cautelar carece de toda la razonabilidad, que no se puede mezclar los poderes. Incendiaron la biblioteca".
"Es irracional que un diputado pierda una elección en la Cámara y recurra a una jueza para que dicte una medida cautelar y que pueda legislar con la misma implicancia que 148 votos a favor en Diputados y 44 en Senadores".
"No se puede legislar con mediddas cautelares: el fallo de la Corte pone en aplicacion nuevamente la LSCAV".
"Lo que dicta el texto de los artículos están ajustados a derecho y son constitucionales. Cuando decimos que los grupos monopólicos tienen un plazo para desinvertir, decimos que Microsoft tuvo un año para desinvertir en EE.UU".
"Que no vengan con vueltas y que no nos quieran enroscar la víbora para decirnos que tienen que tener múltiples licencias porque la concentración de licencias atenta contra los puntos de vista y la libertad de expresión".
"Vamos a jugar todas las cartas insittucionales que tenemos para argumentar con condiciones objetivos para lograr que los fallos de la Justicia se ajusten a derecho, sin presiones. Estamos convencidos de que tenemos toda la razón para aplicar una ley de la democracia".
La entrevista completa acá abajo:
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