domingo, 2 de junio de 2013

Carlos Rozanski, entrevista exclusiva: sobre Justicia Legítima, los derechos humanos y De la Sota


Producción, informe y entrevista
Soledad Sagastibeza*
para Presente Radio y LOCP

Carlos Rozanski es el presidente del Tribunal Oral Federal N° 1 de La Plata, y uno de los jueces símbolos de los juicios de lesa humanidad: en 2006 condenó a cadena perpetua a Miguel Etchecolatz, y el año pasado condenó a la misma pena al ex ministro de gobierno bonaerense durante la dictadura, Jaime Smart.

Desde hace tiempo, los reclamos populares en contra del poder judicial se han manifestado a través de reiteradas marchas en todo el país. Estas protestas se unifican en la crítica contra los encargados y administradores de la justicia y se expresan como la búsqueda de constituir un nuevo orden y concepto de la justicia.

En este contexto, desde el Gobierno Nacional se propusieron medidas para conformar una nueva legitimidad judicial. Hoy el punto de partida es democratizar la Justicia, Justicia para todos y todas, Justicia Legítima.

En el marco de la reciente sanción de la reforma judicial, Justicia Legitima representa una actitud ética y moral frente a una administración de la  justicia y un ejercicio de la magistratura caracterizados por un espíritu corporativo que produjo el  aislamiento de la sociedad.

Rozanski manifestó la necesidad de pensar una justicia legitima, democrática y que se acerque a la gente y a los más vulnerables entendiendo que  ésta  no sólo le concierne a los jueces, fiscales o abogados sino a toda la comunidad.

Rozanski expresó que “el espacio Justicia Legitima se generó espontáneamente y tiene como voluntad que la justicia sea horizontal y tratar de democratizar el poder del Estado que siempre se ha mantenido más conservador” y agregó que en este sentido “el avance es geométrico y la resistencia también”.
 Justicia Legitima tiene como voluntad que la justicia sea horizontal y tratar de democratizar el poder del Estado que siempre se ha mantenido más conservador
El juez platense diferenció los poderes del estado explicando que "tanto el Ejecutivo como el Legislativo se renuevan periódicamente y la gente se expresa en este sentido, mientras que respecto a la justicia no sucede lo mismo" ya que “la gente no vota a los jueces, que en definitiva son quienes juzgan y deciden vida y patrimonio de los ciudadanos”.

"La verdadera democratización tiene que ver, en este caso, con la presencia de grupos representativos de pueblos originarios, de grupos vulnerables, y organizaciones sociales que son aquellos sectores que históricamente fueron excluidos no solo de una participación activa y de un acceso real a la justicia sino que tampoco fueron tenidos en cuenta en ningún movimiento que nazca del seno de ésta", agregó el presidente del Tribunal Oral Federal 1 de La Plata.


"Propuestas de impunidad"
Acerca de la reciente propuesta del gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota de negociación con los genocidas de la dictadura cívico-militar 1976-83, Rozanski afirmó que "hubo genocidios a lo largo de la historia, el primero el del Estado turco al pueblo armenio en 1915; la totalidad quedaron en la impunidad. Lo que la Argentina está haciendo en ese sentido marca una diferencia histórica en el mundo. 

"La propuesta (de De la Sota) tiende a la impunidad -continuó Rozanski-. Son propuestas de impunidad. No es posible hablar en serio, en un país que es modelo a nivel mundial en el juzgamiento de violaciones masivas a los derechos humanos, de reconciliación en pleno proceso de juzgamiento".

Para Rozanski, lo que propone De la Sota es la "contracara de una justicia efectiva, de un proceso de justicia de reparación y cultivo de la memoria. Esos principios básicos de una sociedad democrática que ha vivido el terrorismo de Estado, son la contracara de planteos de justicia transicional, de amnistía, de indultos, de leyes de impunidad o, ente comillas, de reconciliación". 
Lo que propone De la Sota es la contracara de una justicia efectiva, de un proceso de justicia de reparación y cultivo de la memoria
"Por eso digo que es una propuesta transparente. Hay dos sectores que estaría de acuerdo: los que están de acuerdo con el proceso genocida que se vivió; y el otro sector son aquellas personas que no conocen bien el fondo de la cuestión y que, en principio y mal informados, pueden llegar a pensar que puede ser positivo socialmente una reconciliación", agregó el presidente del Tribunal Oral Federal 1. 

"En realidad lo que deja de tenerse en cuenta son dos factores decisivos: en primer lugar, el punto de vista de las víctimas; en segundo lugar, el resto de la sociedad que es la que merece tener un proceso de justicia, verdad, reparación y memoria que es el que va a garantizar que cuando se estudie la historia, se cuente como se debe contar. La reconciliación es lo contrario", finalizó.

ENTREVISTA COMPLETA



Modificado por Joombly


*Es militante de la Juventud Platense para la Victoria y Licenciada en Comunicación Social por la UNLP.