sábado, 5 de junio de 2010

EFECTO BICENTENARIO

El Pataconero Eric Delaroix, desde algún lugar de europa (descartemos Grecia, Portugal y Hungría) nos envía un análisis con los posibles escenarios político-sociales que él vislumbra luego del Bicentenario.

EL EFECTO BICENTENARIO
Por Pataconero Eric Delaroix

La carótida pasó de moda, como si la medicina hubiese padecido un desplazamiento visceral del ámbito de las banalidades periodísticas, pero asoma, a lo lejos y aunque cercano, un nuevo modus operandi mediático que socaba las expresiones del pueblo hasta ubicarlas en la más estúpida y deshilachada concepción de los hechos. El uso indiscriminado y poco profesional de los acontecimientos sucedidos en la semana del bicentenario, dan cuenta de una lógica periodística muy arraigada en los bastiones de la concepción hegemónica de la sociedad argentina y que descansan en la idea de sujetarse de situaciones de este tipo hasta usufructuarlas de modo totalmente parcial e intencionado.



En los últimos días, hemos comenzado a escuchar una serie de proyecciones a futuro que se descomponen de lo que generó el festejo del bicentenario e incluso, ha sido posible discriminar sendas dramatizaciones, por cierto con gran capacidad actoral, respecto de situaciones que pueden gestarse dentro del ámbito de la política nacional y ya pensando directamente en las elecciones del 2011. De este modo, se desprenden distintos escenarios públicos a considerar en las próximas líneas:


1- El primer escenario posible y adentrado en la híper negativa visión carriorista, es el que deviene de aquellas consideraciones que pueden hilvanarse en torno a posibles causas por malversación de fondos, uso indiscriminado del presupuesto público, sobreprecios en obras públicas, demagogia, clientelismo y bla bla bla. Probablemente no haga falta profundizar sobre este primer y evidente escenario en el cual suceden cosas ya totalmente repetitivas y muy trilladas en torno a la figura de ciertos personajes de la política nacional cuya tendencia está centrada en actitudes que desvalorizan y desprestigian al oficialismo, no solamente de actores políticos no afines a estas ideas, sino también, en torno a las potencialidades de la masa social que, según esta visión un tanto europeísta y sumamente apocalíptica, viven en una actitud pasiva permanente.


2- En un escalafón de menor grado de evidencia, emana un segundo modus operandi por parte de ciertos sectores de la oposición y del arco mediático monopólico quienes probablemente, ante el avance del Kirchnerismo en las encuestas, alegarán que el gobierno ha utilizado a los festejos como un mecanismo de cooptación popular. Resulta conspicua la falta de capacidad argumentativa que tiene algún que otro candidato de la oposición, o en su defecto, dentro mismo del ámbito periodístico, quienes en su momento utilizaron la operación de carótida que sufrió el ex presidente Néstor Kirchner para disimular o deslegitimizar la recomposición de su imagen en la “opinión pública”. Indudablemente, no faltarán quienes se pronuncien en contra del acto por el Bicentenario debido a esto mismo que se ha explicado con anterioridad y que deja al descubierto una actitud masiva dentro de la oposición que redunda en alegatos patrióticamente inmaduros y poco felices.


3- El tercer escenario – a criterio personal, el más justo de todos – tiene que ver con, en principio, cierta recomposición del ánimo patriótico en torno, no solamente a los festejos por dicha fecha, sino también por distintos momentos históricos más que relevantes y significativos, como la Guerra de Malvinas y la lucha de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo que durante el Bicentenario fueron  iluminados con una mirada retrospectiva de revisionismo histórico. En este sentido, y siendo un tanto ingenuo, puede que la sociedad, o ciertos actores sociales, emprendan una actividad auto reflexiva o hermenéutica y que, junto a otras situaciones que se están dando a nivel económico (índices de crecimiento, crisis en Europa, recomposición de las variables productivas, situación fiscal, etc.), sea posible repensar la gestión que ha tenido este gobierno y por supuesto, que esto termine por beneficiar al Kircherismo, fenómeno que sería un acto de justicia popular.


De todos modos, bien sabemos que la política en Argentina es un tanto impredecible y más en la actualidad, cuando todo parecería movilizarse muy dinámicamente y resulta casi imposible comenzar a pensar en un posible mapa electoral de cara al 2011. Son mínimas las plataformas que comienzan a definirse y tras los festejos por el Bicentenario se ha reavivado aún más la polémica por lo que ocurrirá en el próximo año. Seguramente, en lo sucesivo habrá candidatos, como por supuesto Carrió, que tocarán el tema de los festejos de modo totalmente negativo y a nivel de reproche; pero habrá otras personalidades de la oposición que posiblemente salgan a argumentar a favor de la organización de dicho evento porque, como puede suponerse, a “la gente” no le caería bien que algún de estos personajes saliese a hablar en contra de lo que, indudablemente, fue el gran festejo del pueblo argentino.

No hay comentarios: