Este miércoles las juventudes kirchneristas de La Plata realizarán un banderazo para recordarle al intendente Pablo Bruera la "traición" que le infringió a Néstor Kirchner en la víspera de las elecciones legislativas de 2009.
Además, el encuentro servirá para respaldar al candidato de Cristina en La Plata, el senador provincial Guido Carlotto, que fue el hombre que en 2009 asumió la responsabilidad de organizar un comando paralelo para garantizar la lista 506 (la del FpV, de la que Kibo fue apoderado), y que es quien conduce al kirchnerismo platense de cara a las elecciones.
En junio 2009 Kirchner llegó a La Plata en el marco de la campaña proselitista de cara a las legislativas, en las que él encabezaba la lista de diputados del FpV.
El contexto no era el ideal para el Kirchnerismo, que venía de "perder" en el Congreso el debate por la resolución 125. Aquel debate generó un malhumor social contra el Gobierno, situación fogoneada por la inteligencia semántica de los medios hegemónicos (conducidos por Clarín) que convirtieron los intereses sectoriales de las cámaras patronales de los agronegocios en una Cruzada patriótica de gran parte de la sociedad, incluídos bastos sectores de las clases media urbanas.
Asimismo, la coyuntura económica mundial hacía mella en la economía local que comenzaba a sentir los cimbronazos de la recesión planetaria.
Así las cosas Bruera, que había llegado a la intendencia con una colectora de CFK en 2007, se lavó las manos. Se cansó de repetir a quien quisiera oírlo que Kirchner era un piantavotos y que iba a jugar con su partido vecinalista. De esta manera, cuando el ex Presidente llegó a la capital provincial, el bruerismo evitó la foto y escondió esa visita, llevando a Kirchner a un lugar inhóspito, lejos de la gente.
Traición, le dicen algunos.
Pero Bruera siguió con su andanada anti K. Su lectura política abrevó en la muerte del kirchnerismo. Así fue que el intendente se largó en su campaña autonomista. Recorrió la provincia auspiciando una suerte de neo-vandorismo en el que postulaba un kirchnerismo sin Kirchner; a la vez que construía una potencial candidatura propia a la gobernación con la expresión provincial de su Frente Renovador Platense/Peronista, siempre bajo el ala del Grupo de los 8 (intendentes díscolos) a la vez que atacaba al kirchnerismo cada vez que Clarín le otorgaba una oportunidad. En ese sentido, hay que recordar los íntimos lazos que unen a Bruera con el multimedio platense El Día (el Clarín de las diagonales) cuyo dueño es Raúl Kraiselburd, uno de los principales accionistas del negocio inmobiliario de la ciudad y, por ende, uno de los principales beneficiados con el Código de Ordenamiento Urbano (ahora suspendido por el Superior Tribunal provincial) que el oficialismo municipal impulsó y sancionó en tiempo record y no con pocas irregularidades.
En resúmen: Bruera se abrió del Kirchnerismo, de Scioli y se embarcó en una campaña absolutamente individualista aislada de cualquier proyecto colectivo.
Pero para desgracia de Bruera, la imagen de CFK fue creciendo exponencialmente al punto de convertirse, otra vez, en la gran electora: en La Plata, ciudad que en 2007 ganó Elisa Carrió!!, la Presidenta mide 45 puntos en alza. Desde hace unos meses, Bruera no sabe como reconstruir los puentes con Olivos, desde donde partieron señales inequívocas de ruptura sin retorno.
Guido Carlotto se convirtió en el dirigente capaz de catalizar las voluntades K de La Plata y recibió explícitos apoyos a su candidatura y a la construcción política que conduce de cara a las elecciones: CFK lo recibió a solas en su despacho presidencial; Daniel Scioli hizo lo mismo.
Por esas cuestiones, este miércoles las juventudes kirchneristas de La Plata preven un masivo acto en el lugar donde Bruera ocultó a Kirchner en 2009 para recordar esa traición y para brindarle, una vez más, su apoyo incondicional a Carlotto.
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lunes, 20 de junio de 2011
jueves, 4 de noviembre de 2010
CARIPELAS
(La foto es de Facebook/Jorge Coscia y la sacamos del blog de Lucas)
Juan es un amigo. Y, hace poco, creo que descubrió que es un Kumpa, en el sentido de esa máxima popular que afirma que todos somos peronistas, el tema es cuando nos damos cuenta, o algo así. Lo que podríamos transformar en un todos somos un poco kirchneristas, la cuestión pasa por empezar a militarlo.
De hecho, Juan la está militanto en la JPV hace un tiempito.
Juan es profesor de Lengua y tiene una biblioteca que envidio. Siempre que voy a su casa, me quedo un rato ahí en el hall de entrada, donde están esos estantes llenos de libros. Se los afanaría si no fueran de él. Soy muy hijo de puta con los libros: no presto ninguno, y me cuesta devolver los que me prestan.
A Juan lo conocí gracias a Pablo; el Gordo es un grosso. Otro peronista. Creo que Kirchnerista, pero no puede hacerlo muy explícito para no pelearse con Cristina, su mamá, que es duhaldista. Bah, me da esa impresión. Cris es una persona impresionante: para mí fue como una mamá (pablo es mi hermano a pesar de que en el último año y medio nos vimos poco...o nada en realidad. No conozco personalmente a su hijo, Bruno, que nació en ese tiempo y es igual a él. Soy muy gil.) en los días oscuros de mi inicio de camino en La Plata. Me dieron contención y hasta comida, cuando no tenía. Y trabajo, alguna vez: en el centro de cómputos de una básica de Chiche Duhalde cuando fueron las legislativas de 2005. Fue un baile: Cristina la vapuleó a Chiche.
Bueno, la cuestión es que Juan, el protagonista de este posteo, es amigo de Pablo desde la infancia y yo lo conocí gracias a eso. Siempre era lo mismo: nos juntábamos a escaviar y a fumar y a hablar. Hablar mucho: de esos libros, por ejemplo. De política, algo. Algo suelto por ahí...no te olvides que éramos herederos de los 90 vaciadores y vacíos. Pero también somos herederos del 2001...
La cuestión política empezó a tomar forma más acá en el tiempo: entre las birras y el faso y la guitarra aparecían los debates políticos en un ámbito delicioso: Juan vivía, en ese tiempo, con Martin y Nico, ambos pibes zarpados de queribles. Pero gorilones. Sobre todo Tincho (sos grosso igual, Marto!). Pablo y yo traíamos desde afuera una tonada más peronista. Y Juan en el medio.
La cosa se puso espesa en 2008: el conflicto entre el Gobierno y las cámaras patronales de los agronegocios generó escisiones bien definidas: Martín, Nico con el grito gauchócrata, yo "oficialista confiscador", el gordo me daba una mano y tengo la sospecha de que Juan estaba con Biolcatti y compañia.
Pero Juan, de a poco, se venía para este lado a medida que las posturas de Martín (que vendría a ser Clarín) se radicalizaban. Pero Juan, como muchos de los que creamos y somos parte de la Juventud Platense para la Victoria (Facebook/Juventud para la Victoria) fuimos rehénes de la espiral del silencio. Entre Marto y Nico, que eran los que vivían con él, y Clarín y TN y los que se habrá tenido que fumar en el trabajo, Juan estaba rodeado.
A medidados del año pasado, plena discusión de la LSCAV, organizábamos con Juan, vía MSN, para juntarnos el sábado: "veníte a tomar algo, y de paso me das una mano con estos dos. Están terribles". Palabras más, palabras menos eso es lo que me dijo Juan. Al final, ese día no dimos la discusión por que no se dio. Martín y Nico se fueron, y el Gordo, Juan y yo nos quedamos casi toda la noche hablando de eso: de la ley de medios, de Kirchner, de los 90, de la oposición. Deshago, que le dicen. La JPV ya estaba armanda y caminando pero Juan, todavía, tenía alguna reticencia a la militancia, a la cosa política. Esa era mi impresión. Pero ahí habia una semilla. Algo había empezado a germinar.
La espiral de silencio se rompió, la batalla por la ley de medios se ganó, la gestión del gobierno apabulló a la oposición, 678 deconstruía las noticias y las metodologías siniestras de su construcción. Y Juan se hizo más explícito. Yo lo veía menos a Juan, pero sus mensajes eran directos. En MSN, en Facebook, en algunas charlas virtuales.
Hasta que, hace un mes y medio, se lo dije: venite, fijate que onda, conocé el lugar, conocenos a nosotros. Juan vino, y se quedó. Encontró un espacio, supongo que de contención. Como muchos otros pibes y pibas tambien encontraron en la JPV un lugar. Diferente al que encontró Juan, quizás, pero un lugar que llenó algún vacío.
Y Juan lloró, en la plaza, como lloramos la mayoría. Y Juan, el poeta, escribió esto que nos mandó a todos los cumpas de la JPV.
CARIPELAS
Por Juan Griss
¿Y si te grito en la cara que soy feliz,
que cada vez veo más caripelas,
como la mía,
felices?
Caripelas felices por estar cansadas de un día laboral…
Largo tiempo esperaron ese cansancio.
Caripelas felices por estar cansadas de una vida laboral…
Largo tiempo esperaron ese reconocimiento.
Caripelas felices de pibes enojados porque no sale la tabla del seis.
Antes enojados por no saber leer.
Caripelas felices de señoras cargando el changuito con sus hijos y Nestum.
Antes rogando en la vereda que por favor las ayudes tú.
Caripelas felices en las fotos carnet, que ahora trabajan por ese simple papel.
Caripelas felices a más no poder,
que por fin sus abuelas los vuelven a ver.
Juan es un amigo. Y, hace poco, creo que descubrió que es un Kumpa, en el sentido de esa máxima popular que afirma que todos somos peronistas, el tema es cuando nos damos cuenta, o algo así. Lo que podríamos transformar en un todos somos un poco kirchneristas, la cuestión pasa por empezar a militarlo.
De hecho, Juan la está militanto en la JPV hace un tiempito.
Juan es profesor de Lengua y tiene una biblioteca que envidio. Siempre que voy a su casa, me quedo un rato ahí en el hall de entrada, donde están esos estantes llenos de libros. Se los afanaría si no fueran de él. Soy muy hijo de puta con los libros: no presto ninguno, y me cuesta devolver los que me prestan.
A Juan lo conocí gracias a Pablo; el Gordo es un grosso. Otro peronista. Creo que Kirchnerista, pero no puede hacerlo muy explícito para no pelearse con Cristina, su mamá, que es duhaldista. Bah, me da esa impresión. Cris es una persona impresionante: para mí fue como una mamá (pablo es mi hermano a pesar de que en el último año y medio nos vimos poco...o nada en realidad. No conozco personalmente a su hijo, Bruno, que nació en ese tiempo y es igual a él. Soy muy gil.) en los días oscuros de mi inicio de camino en La Plata. Me dieron contención y hasta comida, cuando no tenía. Y trabajo, alguna vez: en el centro de cómputos de una básica de Chiche Duhalde cuando fueron las legislativas de 2005. Fue un baile: Cristina la vapuleó a Chiche.
Bueno, la cuestión es que Juan, el protagonista de este posteo, es amigo de Pablo desde la infancia y yo lo conocí gracias a eso. Siempre era lo mismo: nos juntábamos a escaviar y a fumar y a hablar. Hablar mucho: de esos libros, por ejemplo. De política, algo. Algo suelto por ahí...no te olvides que éramos herederos de los 90 vaciadores y vacíos. Pero también somos herederos del 2001...
La cuestión política empezó a tomar forma más acá en el tiempo: entre las birras y el faso y la guitarra aparecían los debates políticos en un ámbito delicioso: Juan vivía, en ese tiempo, con Martin y Nico, ambos pibes zarpados de queribles. Pero gorilones. Sobre todo Tincho (sos grosso igual, Marto!). Pablo y yo traíamos desde afuera una tonada más peronista. Y Juan en el medio.
La cosa se puso espesa en 2008: el conflicto entre el Gobierno y las cámaras patronales de los agronegocios generó escisiones bien definidas: Martín, Nico con el grito gauchócrata, yo "oficialista confiscador", el gordo me daba una mano y tengo la sospecha de que Juan estaba con Biolcatti y compañia.
Pero Juan, de a poco, se venía para este lado a medida que las posturas de Martín (que vendría a ser Clarín) se radicalizaban. Pero Juan, como muchos de los que creamos y somos parte de la Juventud Platense para la Victoria (Facebook/Juventud para la Victoria) fuimos rehénes de la espiral del silencio. Entre Marto y Nico, que eran los que vivían con él, y Clarín y TN y los que se habrá tenido que fumar en el trabajo, Juan estaba rodeado.
A medidados del año pasado, plena discusión de la LSCAV, organizábamos con Juan, vía MSN, para juntarnos el sábado: "veníte a tomar algo, y de paso me das una mano con estos dos. Están terribles". Palabras más, palabras menos eso es lo que me dijo Juan. Al final, ese día no dimos la discusión por que no se dio. Martín y Nico se fueron, y el Gordo, Juan y yo nos quedamos casi toda la noche hablando de eso: de la ley de medios, de Kirchner, de los 90, de la oposición. Deshago, que le dicen. La JPV ya estaba armanda y caminando pero Juan, todavía, tenía alguna reticencia a la militancia, a la cosa política. Esa era mi impresión. Pero ahí habia una semilla. Algo había empezado a germinar.
La espiral de silencio se rompió, la batalla por la ley de medios se ganó, la gestión del gobierno apabulló a la oposición, 678 deconstruía las noticias y las metodologías siniestras de su construcción. Y Juan se hizo más explícito. Yo lo veía menos a Juan, pero sus mensajes eran directos. En MSN, en Facebook, en algunas charlas virtuales.
Hasta que, hace un mes y medio, se lo dije: venite, fijate que onda, conocé el lugar, conocenos a nosotros. Juan vino, y se quedó. Encontró un espacio, supongo que de contención. Como muchos otros pibes y pibas tambien encontraron en la JPV un lugar. Diferente al que encontró Juan, quizás, pero un lugar que llenó algún vacío.
Y Juan lloró, en la plaza, como lloramos la mayoría. Y Juan, el poeta, escribió esto que nos mandó a todos los cumpas de la JPV.
CARIPELAS
Por Juan Griss
¿Y si te grito en la cara que soy feliz,
que cada vez veo más caripelas,
como la mía,
felices?
Caripelas felices por estar cansadas de un día laboral…
Largo tiempo esperaron ese cansancio.
Caripelas felices por estar cansadas de una vida laboral…
Largo tiempo esperaron ese reconocimiento.
Caripelas felices de pibes enojados porque no sale la tabla del seis.
Antes enojados por no saber leer.
Caripelas felices de señoras cargando el changuito con sus hijos y Nestum.
Antes rogando en la vereda que por favor las ayudes tú.
Caripelas felices en las fotos carnet, que ahora trabajan por ese simple papel.
Caripelas felices a más no poder,
que por fin sus abuelas los vuelven a ver.
miércoles, 3 de noviembre de 2010
NI PROGRE NI DUBITATIVO...KIRCHNERISTA!
Acá esta la Juventud posta posta ehh. 20 añitos tiene el cumpa y amigo Eric. Mucha energía, potencia y capacidad de trabajo...es visiones bien radicales. Para muestra, un botón. Cómo está la Juventud Kirchnerista! Cuánta crispación! Cuánta Cris-Pasión! De todo esto, algo bueno va a salir cumpas!
SERÁS LO QUE DEBAS SER O NO SERÁS NADA
Muerto Kirchner, (sí, aún vive, pero está muerto) hay que empezar a construir desde la juventud e intentar articular para conectar las distintas facciones del Kirchnerismo (¿?) y taponar las brechas que ha dejado nuestro querido Néstor. Nos sorprendimos sí, pero ya es tiempo de aflojar con la pelotudés y poner manos a la obra. Hay pasta de sobra, claro, pero no alcanza con ello; como dijo Feinmann, es hora de transformar el número en fuerza real, efectiva: en militancia. Y para ello (especialmente para quienes se incorporen tras la muerte de Néstor) es importante definirnos identitariamente; generar un discurso propio que no sólo levante las banderas históricas del Peronismo, sino también del Kirchnerismo.
Hay que movilizarse, sí, articular, por supuesto; pero paremos un poquito la pelota, primero hay que definirnos y tener bien en claro qué carajo somos. ¿Qué chinga es eso de “soy Nac&Popular”? Nada, es la nada de las nadas. Cualquier sátrapa, como ocurre con el “progresismo” (donde hasta el gordo Lanata cabe, y eso que no es nada delgado), puede autodefinirse como Nac&Popular, una gilada carente de sentido y significación. Nacional lo es cualquier, incluso el Nazismo, que para muchos también lo fue popular. Nosotros no; somos KIRCHNERISTAS. Bancamos la Asignación Universal por Hijo, la recuperación de los fondos de la Anses, la estatización de Aerolíneas, la distribución equitativa del ingreso, la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, el matrimonio igualitario (no se ofendan amigos “progres”), la lucha por los derechos humanos, el desendeudamiento, la democratización de la justicia, incluso la 125, etc.; eso es el Kirchnerismo, nosotros.
Paremos con las conceptualizaciones carentes de sentido y la falta de compromiso político. Si definitivamente nos copa la militancia y estamos re enganchados con el fenómenos post mortem, militemos posta, con pelotas y dedicación, con ovarios y valentía. Fuimos muchos, más de lo esperado, pero que va de ello si no tenemos la fucking capacidad de autodefinirnos y cerrar filas hacia adentro (que esto no se entienda como sectarismo). No es momento de tibiedades, sino de fortaleza y profundización. Cristina Fernández y el resto del “círculo K” han perdido al jefe, el generador de acuerdos y desacuerdos, el termómetro político-económico. Definitivamente hay un vacío que rellenar, profundo o no, es preciso ocupar de inmediato, pero que sea con convicción. Si temblamos ahora, el monstruo nos come; Néstor no tembló, fue Peronista. Ni progres ni dubitativos, seremos Kirchneristas.
SERÁS LO QUE DEBAS SER O NO SERÁS NADA
Muerto Kirchner, (sí, aún vive, pero está muerto) hay que empezar a construir desde la juventud e intentar articular para conectar las distintas facciones del Kirchnerismo (¿?) y taponar las brechas que ha dejado nuestro querido Néstor. Nos sorprendimos sí, pero ya es tiempo de aflojar con la pelotudés y poner manos a la obra. Hay pasta de sobra, claro, pero no alcanza con ello; como dijo Feinmann, es hora de transformar el número en fuerza real, efectiva: en militancia. Y para ello (especialmente para quienes se incorporen tras la muerte de Néstor) es importante definirnos identitariamente; generar un discurso propio que no sólo levante las banderas históricas del Peronismo, sino también del Kirchnerismo.
Hay que movilizarse, sí, articular, por supuesto; pero paremos un poquito la pelota, primero hay que definirnos y tener bien en claro qué carajo somos. ¿Qué chinga es eso de “soy Nac&Popular”? Nada, es la nada de las nadas. Cualquier sátrapa, como ocurre con el “progresismo” (donde hasta el gordo Lanata cabe, y eso que no es nada delgado), puede autodefinirse como Nac&Popular, una gilada carente de sentido y significación. Nacional lo es cualquier, incluso el Nazismo, que para muchos también lo fue popular. Nosotros no; somos KIRCHNERISTAS. Bancamos la Asignación Universal por Hijo, la recuperación de los fondos de la Anses, la estatización de Aerolíneas, la distribución equitativa del ingreso, la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, el matrimonio igualitario (no se ofendan amigos “progres”), la lucha por los derechos humanos, el desendeudamiento, la democratización de la justicia, incluso la 125, etc.; eso es el Kirchnerismo, nosotros.
Paremos con las conceptualizaciones carentes de sentido y la falta de compromiso político. Si definitivamente nos copa la militancia y estamos re enganchados con el fenómenos post mortem, militemos posta, con pelotas y dedicación, con ovarios y valentía. Fuimos muchos, más de lo esperado, pero que va de ello si no tenemos la fucking capacidad de autodefinirnos y cerrar filas hacia adentro (que esto no se entienda como sectarismo). No es momento de tibiedades, sino de fortaleza y profundización. Cristina Fernández y el resto del “círculo K” han perdido al jefe, el generador de acuerdos y desacuerdos, el termómetro político-económico. Definitivamente hay un vacío que rellenar, profundo o no, es preciso ocupar de inmediato, pero que sea con convicción. Si temblamos ahora, el monstruo nos come; Néstor no tembló, fue Peronista. Ni progres ni dubitativos, seremos Kirchneristas.
martes, 2 de noviembre de 2010
CARLOS CHEPPI: "LO QUE DEJA KIRCHNER SON 60 AÑOS DE PERONISMO, UN GRANO EN EL CULO PARA EL GORILAJE"
El domingo en La Otra Cara del Patacón Radio (todos los domingos a las 17 en FM Universidad La Plata) entrevistamos a uno de los dirigentes que pertenecen al Kirchnerismo primigenio: Carlos Cheppi, un tipo que trabajó desde 1987 con Néstor Kirchner y que llegó a ser su Secretario de Agricultura durante el conflicto con las Cámaras Patronales de los agronegocios. Actual Embajador asesor en asuntos agrarios, Cheppi repasó pasado, presente y futuro del Kirchnerismo.
"El principal legado que deja es la cantidad de juventud que hubo en su despedida. Hablando con un amigos extranjeros, que no entiendes el peronismo, me salió decirles que la herencia que deja Néstor Kirchner es peronismo por más de 60 años. Además, peronismo de Kirchner, que es como el primer peronismo. Es el grano en el culo que les deja a todo el gorilaje argentino".
"Muchas de las agrupaciones de izquierda no kirchnerista estan pidiendo reuniones porque, despuésde la movilizaciónen la plaza, sintieron que se estaban equivocando. Es importante, porque es gente que debería estar en este modelo y que no estaba porque se comieron los medios y terminaban siendo herramienta de la derecha".
"Mucha de la gente local, de Santa Cruz, desconfiaba del acuerdo con Duhalde de cara a las presidenciales de 2003 y decía que lo iba a manejar. Yo les decía `muchachos, no saben donde se metió Duhalde; el que no lo conoce es Duhalde´". Lo que quedó claro con el tiempo es que Kirchner está a la altura de Perón y de Evita. Kirchner no murió en términos de los que deja y los pibes que estaban en la plaza son la mayor garantía."
"El principal legado que deja es la cantidad de juventud que hubo en su despedida. Hablando con un amigos extranjeros, que no entiendes el peronismo, me salió decirles que la herencia que deja Néstor Kirchner es peronismo por más de 60 años. Además, peronismo de Kirchner, que es como el primer peronismo. Es el grano en el culo que les deja a todo el gorilaje argentino".
"Muchas de las agrupaciones de izquierda no kirchnerista estan pidiendo reuniones porque, despuésde la movilizaciónen la plaza, sintieron que se estaban equivocando. Es importante, porque es gente que debería estar en este modelo y que no estaba porque se comieron los medios y terminaban siendo herramienta de la derecha".
Néstor Kirchner no murió en términos de lo que deja y los pibes que estaban en la plaza son la principal garantía de eso"Hay que militar mucho y la propia Juventud tiene que organizarse. Los más veteranos tendremos que ser el punte de esa plaza tan joven. Rápidamente hay que empezar a hacer este trasvasamiento generacional porque es necesario. Y no hay que fijarse de donde viene cada uno, más siendo peronistas ya que el peronismo fue un Movimiento que contuvo a mucha gente. Tenemos que generar un apoyo de organización para profundizar el modelo."
"Mucha de la gente local, de Santa Cruz, desconfiaba del acuerdo con Duhalde de cara a las presidenciales de 2003 y decía que lo iba a manejar. Yo les decía `muchachos, no saben donde se metió Duhalde; el que no lo conoce es Duhalde´". Lo que quedó claro con el tiempo es que Kirchner está a la altura de Perón y de Evita. Kirchner no murió en términos de los que deja y los pibes que estaban en la plaza son la mayor garantía."
sábado, 30 de octubre de 2010
NÉSTOR VIVE: NACIÓ EL KIRCHNERISMO
Estos días están raros. Van en cámara lenta. Oníricos. "Gracias Néstor. Fuerza Cristina". La consigna, inmanente a NOSOTROS desde el miércoles a las 9, está reflejada en un paredón enfrente a Plaza Rocha. Desde el centro de la plaza que la veo y no laquiero dejar de leer. Venía de la CASA. Venía de pensar, junto a otros cumpas/amigos el concepto para unas calcos. Para unos afiches. Para una bandera: "NÉSTOR VIVE: NACIÓ EL KIRCHNERISMO".
Me lo voy a tatuar. A Néstor. O a algo que represente lo que el tipo significó para mí y para otros varios millones de otros como yo.
Fran me avisa. Hay un correo de César. César es un amigo. Un consejero. Es la experiencia. Nos regala esto:
No sé que negocio hiciste. Si, vos que estás aturdido por el estallar de los corchos de champán celebrando. Vos, que oprimiste eufórico la bocina de tu cero kilómetro cuando en la radio (Mitre, por supuesto) dijeron que había muerto el caudillo. Vos que leyendo La Nación por internet, te enteraste y frenéticamente comenzaste a enviar mensajes a tu gente. Vos que dirigís un diario, una empresa. Vos que conducís programas políticos de televisión o escribís las columnas políticas de Clarín, La Nación, Perfil, Río Negro, La Nueva Provincia, La voz del Interior, etc. Vos que desde tu banca de legislador levantaste la mano siempre en contra de las iniciativas a favor del pueblo. Vos, politicastro, que te abalanzabas vociferando sobre cuanto micrófono te metían bajo las narices, que el gobierno se caía. Vos, que desde la cátedra de la Universidad augurabas la culminación del proceso iniciado en el 2003. Vos, que almorzando con la señora pedías el golpe de estado. Vos, derecha fascista. Vos golpista antidemocrático. Vos, cómplice y claque de cuanta dictadura se instauró. Sí. No te rías. ¿Estás seguro que te conviene la muerte de Néstor?
Contené por un momento tu exaltación espiritual y pensá. ¿Y si te salió mal? ¿Y si ahora Kirchner se convirtió en un espectro político molesto? ¿Y si se fabricó el fantasma tan temido? Porque, pensalo bien, los fantasmas, los líderes muertos como Perón, Evita, el Che Guevara, son peores y joden más que el político vivo. El caudillo en vida, en ejercicio del poder es más vulnerable. Comete errores. Está ahí. ¿Pero como hacés para luchar contra los fantasmas? ¿Cuánto hace que murieron Perón, Evita, El Che, Rodolfo Walsh, Jauretche, Felipe Vallese? ¿Hace mucho no? ¿No pasará lo mismo con Néstor? ¿No aparecerá en las remeras de los pibes militantes? ¿No se constituirá en la bandera de la juventud? ¿No se creará un símbolo de la lucha por el modelo opositor a la oligarquía y a la derecha? ¿Mirá si se les ocurre a los pibes militantes ponerlo al Pingüino como líder popular que dio su vida por la lucha contra la derecha, el fascismo, la oligarquía y el golpismo? ¡Qué macana! Como te dije: ¿Cómo hacés para luchar contra los fantasmas? ¿O todavía no aprendiste que luchaste contra los muertos y te pasaron por arriba? Mataron a Evita, robaron el cadáver, lo profanaron y ahí está. El pueblo no la olvida. Y su enemiga mortal, la oligarquía se tuvo que comer películas, ópera, obras de teatro, etc. reivindicando su lucha.
Pensalo, gorila, pensalo. Si aparece la cara de Néstor Kirchner en las remeras de los pibes o en las banderas de una hinchada de fútbol, ¡Estás muerto! Tu champán se convierte en vinagre y la bocina de tu auto en la sirena de una ambulancia.
Me lo voy a tatuar. A Néstor. O a algo que represente lo que el tipo significó para mí y para otros varios millones de otros como yo.
Fran me avisa. Hay un correo de César. César es un amigo. Un consejero. Es la experiencia. Nos regala esto:
No sé que negocio hiciste. Si, vos que estás aturdido por el estallar de los corchos de champán celebrando. Vos, que oprimiste eufórico la bocina de tu cero kilómetro cuando en la radio (Mitre, por supuesto) dijeron que había muerto el caudillo. Vos que leyendo La Nación por internet, te enteraste y frenéticamente comenzaste a enviar mensajes a tu gente. Vos que dirigís un diario, una empresa. Vos que conducís programas políticos de televisión o escribís las columnas políticas de Clarín, La Nación, Perfil, Río Negro, La Nueva Provincia, La voz del Interior, etc. Vos que desde tu banca de legislador levantaste la mano siempre en contra de las iniciativas a favor del pueblo. Vos, politicastro, que te abalanzabas vociferando sobre cuanto micrófono te metían bajo las narices, que el gobierno se caía. Vos, que desde la cátedra de la Universidad augurabas la culminación del proceso iniciado en el 2003. Vos, que almorzando con la señora pedías el golpe de estado. Vos, derecha fascista. Vos golpista antidemocrático. Vos, cómplice y claque de cuanta dictadura se instauró. Sí. No te rías. ¿Estás seguro que te conviene la muerte de Néstor?
Contené por un momento tu exaltación espiritual y pensá. ¿Y si te salió mal? ¿Y si ahora Kirchner se convirtió en un espectro político molesto? ¿Y si se fabricó el fantasma tan temido? Porque, pensalo bien, los fantasmas, los líderes muertos como Perón, Evita, el Che Guevara, son peores y joden más que el político vivo. El caudillo en vida, en ejercicio del poder es más vulnerable. Comete errores. Está ahí. ¿Pero como hacés para luchar contra los fantasmas? ¿Cuánto hace que murieron Perón, Evita, El Che, Rodolfo Walsh, Jauretche, Felipe Vallese? ¿Hace mucho no? ¿No pasará lo mismo con Néstor? ¿No aparecerá en las remeras de los pibes militantes? ¿No se constituirá en la bandera de la juventud? ¿No se creará un símbolo de la lucha por el modelo opositor a la oligarquía y a la derecha? ¿Mirá si se les ocurre a los pibes militantes ponerlo al Pingüino como líder popular que dio su vida por la lucha contra la derecha, el fascismo, la oligarquía y el golpismo? ¡Qué macana! Como te dije: ¿Cómo hacés para luchar contra los fantasmas? ¿O todavía no aprendiste que luchaste contra los muertos y te pasaron por arriba? Mataron a Evita, robaron el cadáver, lo profanaron y ahí está. El pueblo no la olvida. Y su enemiga mortal, la oligarquía se tuvo que comer películas, ópera, obras de teatro, etc. reivindicando su lucha.
Pensalo, gorila, pensalo. Si aparece la cara de Néstor Kirchner en las remeras de los pibes o en las banderas de una hinchada de fútbol, ¡Estás muerto! Tu champán se convierte en vinagre y la bocina de tu auto en la sirena de una ambulancia.
SUSTENTOS
Si se espía la cotidianidad de los últimos 3 años se puede decir, en modo generalista y escarbando poco, que la Argentina está atravesada por 2 grandes relatos. De uno lado algunos de los poderes ecónomicos concentrados tipo las cámaras patronales de los agronegocios, la UIA, AEA, el capital financiero especulativo. También entran Bergoglio y la institucionalidad eclesiástica y una gran parte del arco opositor (existen honrosas excepciones, como Martín Sabbatella, ponele). El mascarón de proa y el vocero de esta especie de Unión Democrática SXXI es, claramente, el Grupo Clarín encarnado en Héctor Magnetto.
Del otro lado del mostrador aparece el Gobierno Nacional y ese heterogéneo espectro que conforma el kirchnerismo que va desde los organismos de DD.HH y organizaciones sociales diversas hasta la CGT pasando por la Juventud (desde la sindical hasta los "sueltos"): la Juventud es el principal emergente del Kirchnerismo que no estab politizado antes de 2003. Aún sin políticas focalizadas para la construcción orgánica de la juventud, aún cuando sabemos que NK muere cuando comenzaba el diálogo con la juventud, los pibes son genuinamente kirchneristas. Todo este espectro es inorgánico, es una mermelada sin otra articulación que no sea la certeza fulminante de que NK (te extrañamos cumpa!) y CFK son los garantes.
Es claro el antagonismo, la dicotomía es explícita. Tanto como los 2 grandes relatos que sostienen las posturas: el Estado expansivo, participativo y garante de Derechos sociales, laborales, culturales, políticos, humanos y rector de la economía basado en el rendimiento fiscal, el tipo de cambio, el mercado interno, la diversificación de la matriz productiva, los derechos de exportación, la conciencia latinoamericanista, la democratización del espacio mediático, la inclusión en el "sistema" de los sectores más vulnerables (niños, jubilados, trabajadores informales), la garantía de la protesta social etc etc etc. La cristalización simbólica de todo aquello podrían ser los festejos del Bicentenario: 6 millones de personas disfrutaron durante 4 días, en una convivencia ejemplar, de una fiesta estupenda que fue una revisión crítica de nuestra historia con un denso contenido político, cultural y social y que, además, fue un espectáculo comunicacional de calidad que tuvo una penetración profunda en "la gente", en los ciudadanos, en el pueblo, en los tipos y tipas de a pie.
La otra vereda es lo opuesto, no por la existencia de un proyecto o modelo alternativo sino por la falta de eso. Es obstruccionismo. No hay modelo o proyecto que no sea el de reestablecer el estado de situación anterior a 2003. Más neoliberalismo. Un país más chiquito, para los beneficiarios atávicos de la teoria del derrame que nunca derramó. Esto es inconfesable y, entonces, el relato es la demonización del Gobierno a través de la maquinaria belicista-comunicacional: la crispación (no se dan cuenta, todavía, que nosotros escribimos Cris Pasión y que se batalla alegremente por la construcción de un país mas igualitario?), el totalitarismo, la inseguridad. Todo sobre la base de una impostura republicanista que desea instalar un parlamentarismo europeo. Burdo. La cuestión son las formas. Los modales. No hay debate. ¿Cuál es la cristalización simbólica de todo eso? La producción de sentido de TN y sus secuaces.
Ahora bien: ¿cuál es el sustento de uno y otro? Porque está claro que hay una dicotomía. Pero según el relato TN, no hay sujeto social que acompañe el Gobierno porque la sociedad tiene miedo, está hastiada de los abusos gubernamentales y los espasmos dictatoriales de Cristina, la inflación corroe los bolsillos y no hay dinero para nada. Pongamosle que era así, que es así. Pongamoslé que los fines de semana largo no hubo récords de turistas en todos los putos lugares del país. Pongamoslé que los festejosde Bicentenario no existieron. Pogamoslé que todos y cada uno de los actos masivos de NK (cómo te extraño cumpa!) y de CFK fueron la más pura expresión de clientelismo peronista barato. Pongamoslé que las 100 mil trabajadores en la cancha de River son otra versión, sindical ésta, tan rancia y ficticia del clientelismo. Pongamoslé que el acompañamiento extraordinario que tuvo, en el espacio público, la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual fue una argucia clientelar programada por NK y su Ley de Medios K. Pongamoslé. Ponele. Todo lo que quieran.
Pero la Plaza de Néstor, esa extraordinaria movilización popular que hubo el miércoles, el jueves y el viernes ¿qué es? ¿qué fue? Acá sí que no hubo movilizaciones orgánica. Lo que hubo, claramente, fue una expresión espontánea de amor. De agradecimiento. De química militante. De fe.
La espiral del silencio ya estaba rota desde hace rato, pero la Plaza de Néstor fue un paso más allá, fue la explicitación territorial de la derrota de un sentido común umbilicado a otro tiempo histórico; fue el acta de defunción de una verdad instalada gracias a la manipulación simbólica. Cómo se explica, sino, que cientos de miles o millones de personas se movilizaran inorgánicamente para saludar por última vez a un tipo que, desde la política, supuestamente había hecho todo para dividir, para romper, para llenarse de guita y de poder; cómo se explica que esa movilización haya sido una muestra fulminante de apoyo a una "tipa" soberbia, ajena a la realidad, conductora de una autocracía que hunde al país.
La explicación es bastante sencilla: el país que construyen los medios hegemónicos no existe. Porque el sujeto social que compaña aquel país, el de la devastación, está representado por la politiquería prime time. El otro, el país que late en la calle, es ese que estuvo en la plaza.
Hay un comentario en uno de los posteos que intentaron reflejar las jornadas en la plaza: "A pesar de no haber estado allí, mirando por televisión a tantos reunidos, sentí por primera vez que el espejo, por fin, me devolvia una imagen que no me era insoportablemente extraña... Gracias por estar ahí y representar (de alguna manera) a los tantos, miles que nos emocionabamos a la distancia."
Así, como a este pibe o piba o señor o señora, así sintieron muchos de los que miraban por TV o estaban ahí: nos mintieron mucho tiempo. Es tiempo de juntarnos, de reconocernos unos a otros. Es tiempo de activar y de demostar que somos más, muchos más, lo que pretendemos un país mejor, más justo, inclusivo, igualitario, realmente democrático. Sí, el que quería Néstor Kirchner.
Del otro lado del mostrador aparece el Gobierno Nacional y ese heterogéneo espectro que conforma el kirchnerismo que va desde los organismos de DD.HH y organizaciones sociales diversas hasta la CGT pasando por la Juventud (desde la sindical hasta los "sueltos"): la Juventud es el principal emergente del Kirchnerismo que no estab politizado antes de 2003. Aún sin políticas focalizadas para la construcción orgánica de la juventud, aún cuando sabemos que NK muere cuando comenzaba el diálogo con la juventud, los pibes son genuinamente kirchneristas. Todo este espectro es inorgánico, es una mermelada sin otra articulación que no sea la certeza fulminante de que NK (te extrañamos cumpa!) y CFK son los garantes.
Es claro el antagonismo, la dicotomía es explícita. Tanto como los 2 grandes relatos que sostienen las posturas: el Estado expansivo, participativo y garante de Derechos sociales, laborales, culturales, políticos, humanos y rector de la economía basado en el rendimiento fiscal, el tipo de cambio, el mercado interno, la diversificación de la matriz productiva, los derechos de exportación, la conciencia latinoamericanista, la democratización del espacio mediático, la inclusión en el "sistema" de los sectores más vulnerables (niños, jubilados, trabajadores informales), la garantía de la protesta social etc etc etc. La cristalización simbólica de todo aquello podrían ser los festejos del Bicentenario: 6 millones de personas disfrutaron durante 4 días, en una convivencia ejemplar, de una fiesta estupenda que fue una revisión crítica de nuestra historia con un denso contenido político, cultural y social y que, además, fue un espectáculo comunicacional de calidad que tuvo una penetración profunda en "la gente", en los ciudadanos, en el pueblo, en los tipos y tipas de a pie.
La otra vereda es lo opuesto, no por la existencia de un proyecto o modelo alternativo sino por la falta de eso. Es obstruccionismo. No hay modelo o proyecto que no sea el de reestablecer el estado de situación anterior a 2003. Más neoliberalismo. Un país más chiquito, para los beneficiarios atávicos de la teoria del derrame que nunca derramó. Esto es inconfesable y, entonces, el relato es la demonización del Gobierno a través de la maquinaria belicista-comunicacional: la crispación (no se dan cuenta, todavía, que nosotros escribimos Cris Pasión y que se batalla alegremente por la construcción de un país mas igualitario?), el totalitarismo, la inseguridad. Todo sobre la base de una impostura republicanista que desea instalar un parlamentarismo europeo. Burdo. La cuestión son las formas. Los modales. No hay debate. ¿Cuál es la cristalización simbólica de todo eso? La producción de sentido de TN y sus secuaces.
Ahora bien: ¿cuál es el sustento de uno y otro? Porque está claro que hay una dicotomía. Pero según el relato TN, no hay sujeto social que acompañe el Gobierno porque la sociedad tiene miedo, está hastiada de los abusos gubernamentales y los espasmos dictatoriales de Cristina, la inflación corroe los bolsillos y no hay dinero para nada. Pongamosle que era así, que es así. Pongamoslé que los fines de semana largo no hubo récords de turistas en todos los putos lugares del país. Pongamoslé que los festejosde Bicentenario no existieron. Pogamoslé que todos y cada uno de los actos masivos de NK (cómo te extraño cumpa!) y de CFK fueron la más pura expresión de clientelismo peronista barato. Pongamoslé que las 100 mil trabajadores en la cancha de River son otra versión, sindical ésta, tan rancia y ficticia del clientelismo. Pongamoslé que el acompañamiento extraordinario que tuvo, en el espacio público, la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual fue una argucia clientelar programada por NK y su Ley de Medios K. Pongamoslé. Ponele. Todo lo que quieran.
Pero la Plaza de Néstor, esa extraordinaria movilización popular que hubo el miércoles, el jueves y el viernes ¿qué es? ¿qué fue? Acá sí que no hubo movilizaciones orgánica. Lo que hubo, claramente, fue una expresión espontánea de amor. De agradecimiento. De química militante. De fe.
La espiral del silencio ya estaba rota desde hace rato, pero la Plaza de Néstor fue un paso más allá, fue la explicitación territorial de la derrota de un sentido común umbilicado a otro tiempo histórico; fue el acta de defunción de una verdad instalada gracias a la manipulación simbólica. Cómo se explica, sino, que cientos de miles o millones de personas se movilizaran inorgánicamente para saludar por última vez a un tipo que, desde la política, supuestamente había hecho todo para dividir, para romper, para llenarse de guita y de poder; cómo se explica que esa movilización haya sido una muestra fulminante de apoyo a una "tipa" soberbia, ajena a la realidad, conductora de una autocracía que hunde al país.
La explicación es bastante sencilla: el país que construyen los medios hegemónicos no existe. Porque el sujeto social que compaña aquel país, el de la devastación, está representado por la politiquería prime time. El otro, el país que late en la calle, es ese que estuvo en la plaza.
Hay un comentario en uno de los posteos que intentaron reflejar las jornadas en la plaza: "A pesar de no haber estado allí, mirando por televisión a tantos reunidos, sentí por primera vez que el espejo, por fin, me devolvia una imagen que no me era insoportablemente extraña... Gracias por estar ahí y representar (de alguna manera) a los tantos, miles que nos emocionabamos a la distancia."
Así, como a este pibe o piba o señor o señora, así sintieron muchos de los que miraban por TV o estaban ahí: nos mintieron mucho tiempo. Es tiempo de juntarnos, de reconocernos unos a otros. Es tiempo de activar y de demostar que somos más, muchos más, lo que pretendemos un país mejor, más justo, inclusivo, igualitario, realmente democrático. Sí, el que quería Néstor Kirchner.
viernes, 29 de octubre de 2010
CHAU LOQUITO! GRACIAS POR TODO! TE QUEREMOS!
Está por partir el cortejo fúnebre de Néstor Kirchner. La jornada de ayer fue devastadora. Algunos cumpas hicieron 12 horas de cola para despedirlo. Ahora, hay miles bajo la lluvia que no pudieron entrar. Suenan bocinas que esucho desde este 10º piso. ¿Que poronga querrán decir esas bocinas? Creo que está todo bien. La emoción es intensa, a cada rato una oleada que es un cimbronzao: lágrimas.
Chau loquito! Cuánto nos enseñaste! Te vamos a extrañar. Te quiero. Te queremos!
Chau loquito! Cuánto nos enseñaste! Te vamos a extrañar. Te quiero. Te queremos!
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