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martes, 10 de enero de 2012

Maradona y Messi


"Treinta millones de negros/transpirando en tu remera/para jugar un Mundial"
Para verte gambetear
La Guardia Hereje

¿En serio hay personas que pretenden hacernos creer que Messi es todavía más grande que Maradona sólo por el hecho que Leo acaba de ganar su tercer balón de oro consecutivo? Si, es cierto: el Diez nunca ganó un balón de oro.

No se trata de instalar una falso antagonismo, porque Lionel es el mejor del mundo ahora, es "nuestro" y estaría bueno disfrutarlo (con la celeste y blanca, claro). Pero Maradó está en otra dimensión.

Primero, me gustan las comparaciones. Son un desafío, muchas veces inconducente, pero me gustan igual.

Para entrar en esta comparación, primero debería haber un terreno de consenso: deconstruir al jugador desde las diferentes dimensiones que lo componen. Entonces: la parte técnica, el carácter, lo que aporta individual y colectivamente. Otra esfera es la estadística. Y, last but not least, lo simbólico.

Desde lo técnico, Maradona es inigualable. Messi es un superdotado. Podemos asumir que están parejos.

En carácter también parecen similares: cuando las papas queman, toman la pelota y definen; cuando las piernas flaquean ellos aciertan; cuando algunos se esconden ellos la piden y resuelven. Eso es carácter futbolístico.

Pero existe otra dimensión del carácter que es el liderazgo, que no es la expresión de bravuconadas, sino la capacidad de sintetizar demandas colectivas, la capacidad de guiar a un grupo por un camino determinado hacia objetivos superadores. Eso se logra desde el respeto que se impone como profesional y también desde lo humano en la posibilidad de contener a los compañeros. Maradona, con sus virtudes y aciertos, demostró ser un líder positivo: nunca un ex compañero del Diez habló mal de él en tanto par, colega, compañero, capitán. Aquí, ventaja para Maradona, aunque claro que Messi tiene apenas 24 años y un camino que, esperemos, le brinde la experiencia para formar su carácter fuera de los estrictamente futbolístico.

En relación a lo que aportan desde sus capacidades futbolisticas individualmente, ambos son gemas sin comparación: deslumbrantes, aportan un desequilibrio que ningún otro futbolista logró por sí mismo. El peso de las destrezas personales de Diego y Leo son incomparables.

Desde lo colectivo, aquí otra vez se impone Maradona que logró hacer de un mediocre Nápoli un equipo poderoso, que invirtió la ecuación histórica del Calcio al poner al sur mendigo como opulento rey, en la segunda mitad de la década  del ochenta. Ese Nápoli fue en una de las dos grandes de su carrera. La otra, es el título en México 86: la Argentina fue un equipo casi perfecto gracias el altísimo nivel de la mayoría de sus futbolistas; pero sólo podía ser campeón con un Maradona exultante como el que disfrutamos.

Messi, en tanto, es la figura (iba a decir el conductor pero claramente no lo es, o al menos no lo es la mayor parte del tiempo; Messi es el DEFINIDOR del Barcelona) del mejor equipo de los últimos tres años, que aspira a ser considerado como uno de los mejores de todos los tiempos. Terrible mérito el de Lionel pero: ¿Barcelona sería lo que es sin Leo? Probablemente no. ¿Barcelona sería uno de los mejores equipos de los últimos años sin el rosarino? Probablemente si. Messi le otorga un salto de calidad intergaláctico al Bar}a, pero no lo constituye intrínsecamente. Sin Maradona, aquel Napoli y aquella enorme Selección Argentina no hubiesen ocupado el lugar en la historia que hoy ostentan. (Fíjese que ya estamos en la tierra de lo contrfáctico).




Desde la estadística, Messi es un extraterrestre: los números que grafican su carrera deportivo son sencillamente perfectos. Títulos, goles, asistencias, finales disputadas y ganadas, logros, premios, distinciones, dinero ganado etc. Todavía con, por lo menos, la mitad de su carrera por delante, lo de Messi es aritmética: perfecto. O casi, porque la Selección es para Leo un terreno demasiado pedregoso aún.

Finalmente, lo simbólico. Básicamente, Diego es uno de los mitos que nos dan identidad como argentinos. Un mito que conjuga una experiencia histórica umbilicada a los más caros sentimientos de una gran parte de los argentinos (la historia del pibito hunilde de la Argentina profunda), un carácter indomable y una enfermedad dura. Pero, sobre todo, una extraordinaria capacidad deportiva, un talento descomunal que incluye el ADN de cierta idiosincracia argenta, y una personalidad deportiva inigualable. Maradona despierta amor y odio reales. Genera sentimientos.

Por otr olado, Messi es aséptico. Construye admiración con su talento y su apabullante capacidad para hacer cualquier cosa adentro de una cancha de fútbol, replicada por miles de millones a través de la TV e Internet. El Barcelona construye sus emporios en Asia a través del producto Messi. Debe ser uno de los tipos más conocidos del planeta. Pero todo eso está despojado de una dósis identitaria.

El punto es que, a diferencia de Maradona que logró raigambre popular en Boca y en la Selección (ni hablar de Nápoli, donde es venrado a la altura de San Genaro), Messi construye su fama y respeto desde el poderoso Barcelona, conquistando todos los títulos que se le pongan adelante y obteniendo las distinciones que el stablishment ofrece. No hay allí una dimensión identitaria. No hay hazañas que construyan lazos "sanguineos" fuera de Catalunya.

Messi representa (y esta no es una condición deseada o buscada por el increíble rosarino) la histeria de la industria cultural: chinitos exaltados buscando una instantánea en Abu Dhabi con el smartphone.

Maradona, en cambio, es un tatuaje de su cara en el hombro de un pibito de La Matanza; y es su firma estampada en la luneta de una 4x4 en Cariló.

Alguna vez dijo Néstor Kirchner, con la libreta de almacén en la mano en la que llevada minuciosamente anotados los números macroeconómicos de su gestión de gobierno, que los presidentes son personas comunes en circunstancias excepcionales.

Maradona fue un hombre con un comportamiento deportivo excepcional en circunstancias excepcionales, algunas de ellas irrepetibles (¿vamos a volver a tener un duelo como el que tuvimos con Inglaterra en 1986?)

¿Cuándo sabemos que estamos en presencia de un vínculo profundo entre un tipo y el Pueblo? Cuando lo reflejan los artistas: ¿cuántas canciones sobre Maradona, el Gordo, el Diez o D10s hay? ¿Cuántos relatos como el de Víctor Hugo del gol a los ingleses, con esa carga emocional que sobrepasa largamente lo estrictamente futbolístico, existen sobre un gol de Lio?

Ahí hay una es parte de la respuesta: Maradona juega en una dimesnión en la Messi probablemente nunca llegue, a pesar de ganar 15 Champions League. Diego juega con Perón, Evita y Gardel. Messi, en tanto, destroza a... Cristiano Ronaldo.

Desde lo simbólico, Maradona golea. Y cada vez que en este país se intente descifrar quien es mejor, lo simbólico es un área insoslayble. En lo futbolístico, son parejos. Pero Messi todavía tiene la mitad de su carrera por delante.

Mientras disfrutamos a Maradona, esperamos las canciones al gran Lio. Van a llegar cuando gane el Mundial para todos nosotros. En tanto, será uno de los más grandes de la historia. No a la altura de Diego ni en esa galería de mitos argentinos... al menos por ahora. El talento de Messi (tan argentino como el del Diez) podría hacerlo posible.







martes, 5 de octubre de 2010

PARA EL DIARIO EL PAÍS, DE ESPAÑA, MARADONA Y KIRCHNER SON LOS CULPABLES DE UN PAIS VERGONZOSO

Les dejo la nota completa. Más tarde, algún análisis cuando me tranqulice. Un sólo párrafo sirve de muestra: "Ocho niños menores de cinco años mueren al día debido a la desnutrición en un país que debería ser, como hace tiempo fue, el granero del mundo. Semejante aberración florece en un contexto político en el que a lo largo de más de medio siglo juntas militares han alternado el poder con Gobiernos populistas, corruptos o incompetentes. El actual Gobierno peronista de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner (como el anterior, de su marido Néstor Kirchner) es más afín al de Hugo Chávez en Venezuela o al de Daniel Ortega en Nicaragua que a los Gobiernos pragmáticos y serios de Brasil, Chile o el vecino Uruguay donde, por cierto, hoy se consume más carne per cápita que en Argentina. ¿Dónde ha quedado la famosa Justicia Social proclamada hasta el cansancio por el peronismo que ha gobernado la mayor parte del período democrático instaurado en 1983?".

LA NOTA COMPLETA

Maradona como metáfora argentina
¿Hay alguna relación entre el futbolista y el peronismo? Sí, cuando se eligen entrenadores, presidentes o sistemas de características populistas, autoritarias y con pocos pies sobre la tierra, el resultado es el fracaso


Se dice con frecuencia que la solución a los problemas de la África subsahariana es la educación; que los recursos naturales abundan y si solo se pudiera proporcionar un buen nivel educativo a la gente el continente despegaría. No necesariamente. Miren el caso de Argentina. Todos los recursos naturales que quieran, una bajísima densidad de población y, a lo largo de la mayor parte del siglo XX, índices escolares que no han tenido nada que envidiar a Europa occidental. Pero hoy, en un país que hace 100 años era uno de los 10 más ricos del mundo, la tercera parte de los recién nacidos están condenados a crecer en la pobreza, si es que logran crecer. Ocho niños menores de cinco años mueren al día debido a la desnutrición en un país que debería ser, como hace tiempo fue, el granero del mundo. Semejante aberración florece en un contexto político en el que a lo largo de más de medio siglo juntas militares han alternado el poder con Gobiernos populistas, corruptos o incompetentes. El actual Gobierno peronista de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner (como el anterior, de su marido Néstor Kirchner) es más afín al de Hugo Chávez en Venezuela o al de Daniel Ortega en Nicaragua que a los Gobiernos pragmáticos y serios de Brasil, Chile o el vecino Uruguay donde, por cierto, hoy se consume más carne per cápita que en Argentina. ¿Dónde ha quedado la famosa Justicia Social proclamada hasta el cansancio por el peronismo que ha gobernado la mayor parte del período democrático instaurado en 1983? ¿Cuál es el problema?


El problema es Diego Maradona. O, para ser más precisos, lo encarna, como símbolo, Maradona, el "Diez", "el Dios Argentino", el ídolo nacional por goleada. La idolatría a los líderes redentores, el culto a la viveza y (su hermano gemelo) el desprecio por la ética del trabajo, el narcisismo, la fe en las soluciones mágicas, el impulso a exculparse achacando los males a otros, el fantochismo son características que no definen a todos los argentinos, pero que Maradona representa en caricatura payasesca y que la mayoría de la población, aquella misma incapaz de perder la fe en el peronismo, aplaude no con risas sino con perversa seriedad. El punto de partida es la negación de la realidad. Este es el terreno en el que opera Maradona y en el que su legión de devotos se adentra -como por ejemplo los 20.000 que fueron al aeropuerto de Ezeiza para darle las gracias tras la desastrosa actuación en el Mundial de Sudáfrica- para adorarle.

Esos mismos que disfrutaban como locos con las grotescas actitudes y dichos del ídolo -"¡que la chupen!"- fueron en manada a vitorearlo al llegar a Buenos Aires después de la goleada de 4-0 que Alemania le propinó, expulsando a su selección del Mundial. Presos de la nostalgia, no olvidan nunca que "ÉL" hizo el famoso gol con la "mano de Dios"; o sea que su mano y la mano de Dios son la misma mano. "EL" es uno con "DIOS". La manada entonces, mientras grita para adentro, "¡Si estamos unidos a Dios Maradona compartiremos toda su gloria!", grita para afuera: Maradooooooona, Maradooooooona. Y no olvidemos el dicho nacional, al mismo tiempo jocoso y lleno de convicción, "¡Dios es argentino!".

Diego Maradona fue un monumental jugador de fútbol. Pero la fama justificada no da títulos, ni derechos, ni conocimientos para opinar con absoluta certeza acerca de casi todo y al mismo tiempo desautorizar a todo aquel que no esté de acuerdo con sus ideas. En Argentina, mientras avergonzaba a algunos, hacía gritar de entusiasmo a muchos más. Creían, orgullosos, que unidos al " ídolo" todo el mundo "se la chupaba". En realidad el que se ha chupado todo, desde alcohol hasta cocaína, ha sido Maradona. Nadie lo acusa ni lo maltrata por su triste enfermedad. Solo se trata de señalar su soberbia desconsiderada, de carácter profundamente narcisista, base de sus penosas afecciones del alma, metáfora de la patología crónica de un país.

Hace 15 días Maradona dio su primera entrevista desde la debacle de Sudáfrica. El ex director técnico de la selección argentina, al que se le oyó diciendo minutos antes de aquel partido que su equipo iba a dar una lección de fútbol a los alemanes, no ofreció ni análisis, ni explicación por la derrota, salvo decir que el portero alemán estuvo "muy seguro" y después del 2-0 "nos vinimos abajo". Con un poco de suerte (la magia de la suerte lo abandonó, ¿el otro Dios estaba en su contra?) el partido se hubiera ganado. Culpa por el desastre no aceptó ninguna.

En cuanto a la victoria argentina 4-1 el mes pasado contra el campeón del mundo, España, bajo el mando de un nuevo seleccionador, confesó que prefirió no ver el partido. Claro. Porque ver aquel partido hubiera significado chocarse con la realidad y arriesgar salir del autoengaño enfermizo que le permitió afirmar en la misma entrevista que -avalado por el ex presidente Néstor Kirchner, que en una reunión la semana pasada le "felicitó" por el Mundial- él seguía siendo el candidato idóneo para dirigir la selección. "Daría la vida", dijo, "daría un brazo" por recuperar el puesto.

El fracaso de Maradona en el Mundial fue el espejo del fracaso de Argentina como país. Por un lado, una falta de rigor y humildad en la planificación; por otro, un derroche de los recursos disponibles. Talento sobraba, salvo que por amiguismo, ceguera, populismo patriotero o sencilla idiotez Maradona decidió no convocar a la mitad de los mejores; no solo no explotó los recursos que tenía, no los quiso ni ver. El nuevo seleccionador, Sergio Batista, puso en el campo contra España a cuatro jugadores básicos que Maradona ni siquiera había convocado para Sudáfrica y lo que se vio fue un equipo sólido que hubiera sabido competir contra Alemania, como contra cualquiera en el Mundial. Es decir, el sentido común existe en Argentina; solo que demasiadas veces, obliterado por la luz maradoniana, brilla por su ausencia.

En el sistema maradoniano solamente brilla la ilusión. Dentro de este sistema de pensamiento las cosas terminan no teniendo ni pies ni cabeza. Resultado: fracaso en la vida y arrastrando en el fracaso, en este caso, a la selección argentina, pero también se puede arrastrar a toda una nación. Recorriendo la historia del siglo XX sabemos la potencia destructiva de la ilusión cuando no es contrabalanceada por la realidad terrenal, nunca tan agradable ella como los espejismos de la ficción.

Cuando llevados por la fantasía se eligen directores técnicos o presidentes o sistemas de características populistas, autoritarios y antidemocráticos, con pocos pies sobre la tierra, el resultado inevitable es el fracaso. Un director técnico que no tiene ni ha tenido capacidad para manejar su vida, que además no es director técnico (por preparación) y por lo tanto al titularse así toma las características de un impostor, tuvo como resultado el descalabro de la selección argentina. Puede ocurrir nuevamente algo similar con la Argentina misma si los directores técnicos, léase la pareja que lleva siete años en el poder, siguen el camino compulsivamente repetitivo de la tergiversación permanente de la realidad. El endiosamiento de seres Ídolos-Dioses a los que no se debe criticar, como a Perón, Evita, Maradona, Cristina Fernández o Néstor Kirchner, intocables seres sin errores, lleva al fracaso reiterativo y doloroso que arrastra a millones de argentinos al sufrimiento. El granero del mundo se va convirtiendo en un país lleno además de granos de pústulas creadas por el sistema: fracaso, pobreza, desnutrición, inseguridad, criminalidad, destrucción de las instituciones, ataque permanente a la prensa opositora, ataque a la ley, destrucción de la educación (eso también) y llegamos entonces a que la fantasía de ser un pueblo "protegido" por los Dioses cae en una triste y ridícula realidad.

Las sociedades propensas a alimentar estas ilusiones, caen en la seducción hipnótica de líderes de estas características. Son sociedades cerradas, como dice Karl Popper, con un fuerte carácter autoritario, convicciones inamovibles y preponderancia al pensamiento mágico. En estos casos el horizonte de expectativas está absolutamente distorsionado por las ilusiones y las consecuencias se traducen en un sinnúmero de fracasos compulsivamente repetitivos. Decía Albert Einstein que la locura era repetir lo mismo una y otra vez, esperando diferentes resultados. Eso es lo que propone Maradona al reafirmar su derecho a dirigir la selección de fútbol. Al apoyar su estrambótica candidatura, los Kirchner, eso sí, están siendo consecuentes. Ellos también piden, pese al fracaso mundialista de su gestión, como el de los regímenes peronistas que los precedieron, que se prolongue su dinastía en las elecciones generales del año que viene. Es probable que lo consigan. Sería la victoria del pensamiento mágico maradoniano, sobre el que el sol de la bandera argentina nunca se pone.


John Carlin, periodista, vivió 10 años en Argentina; Carlos Pierini trabaja como médico psicoanalista en Buenos Aires.

miércoles, 28 de julio de 2010

"GRONDONA ME MINTIÓ Y BILARDO ME TRAICIONÓ"

Algunas de las frases que dejó Maradona en la conferencia en la que contó su parte de la verdad de su alejamiento de la Selección Argentina.

"Grondona me mintió, Bilardo me traicionó".


"Post alemania, Grondona me expresó su conformidad y el deseo de que yo siguiera".

"En la reunión de ayer, Grondona me bajó a 7 colaboradores".

"Tengo códigos que no tienen ellos".

"Mientras estaba de luto, Bilardo trabajaba en las sombras para echarme".

"Le digo al próximo entrenador de la Selección: la traición está a la vuelta de la esquina, hay personajes que no quieren bien al futbol argentino y que sólo cuidan su cuenta bancaria".

"Me voy con la conciencia tranquila de haber dejado todo y haber intentado transmitir este orgullo de ser argentino".

martes, 27 de julio de 2010

CHAU GORDO, TE ESPERAMOS A LA VUELTA DE OTRA RESURRECCIÓN

Por una cabeza,

metejón de un día
de aquella coqueta
y burlona mujer,
que al jurar sonriendo
el amor que está mintiendo,
quema en una hoguera
todo mi querer

Alfredo Le Pera



Se terminó este capítulo de una de las mejores historias de amor que los argentinos supimos conseguir.

Se abre un interregno en una relación eterna que, desentramada en clave del mito maradoniano de caída y resurrección permanente, es apenas el anuncio de un futuro renacer.

El amor es doloroso, si es amor de verdad.

Los maradonianos vemos hoy como se hace intangible y se nos escurre entre los dedos el mejor juguete del mundo; el que soñamos tener siempre y del que disfrutamos con vehemencia durante 19 meses: Maradona y la Selección argentina fundidos en una sola cosa, otra vez. Ese fuego eterno que hoy es tenue. Pero lo sabemos, los intuimos o lo deseamos volverá a ser ardiente pasión.

Otra vez, Maradona sirvió de escudo. En noviembre de 2008 se metió de cabeza en un desafío mayúsculo con máximas probabilidades de fracaso porque, lo sabía el Diez, la única jugada con la que podía evitar caer en el escarnio al que hoy es sometido era una gambeta descomunal para alzar la copa del mundo. Una reedición de junio de 1986. Una mamada colectiva para alguna corporación. La figura mítica del petiso de Fiorito salvaguardó del riesgo a todos los demás.

Pero no fue así. El Gordo perdió. Entonces, es Maradona el responsable del fracaso. Que, en efecto (desentramando la realidad con el sentido común que nos inoculó la industria cultural de los últimos 25 años) sería la continuación de los fracasos estrepitosos de todos los ciclos de 1990 a esta parte (nadie salió campeón, todos perros inservibles).

Diego asumió el reto como ese “metejón de un día” (eterna jornada desde aquella célebre declaración de identidad a la cámara de TV en el inicio de la década del 70:”mi primer sueño es jugar el Mundial y el segundo es salir campeón”).

Pero claro, antes Maradona podía modificar la realidad con la magia de su zurdita revolucionaria. Ahora, su nigromancia marca registrada de las orillas está supeditada a jugadores que no sienten ni sentirán lo que él cuando se calzaba la celeste y blanca; y también subordinada a las directivas omnipotentes del Don: “metejón de un día de aquella coqueta y burlona mujer, que al jurar sonriendo el amor que está mintiendo,
quema en una hoguera todo mi querer”.

Ahora, sentirá Mradona (sentimos) la no correspondencia. El desengaño. Es como cuando al día siguiente de lo orgiástico juramos nunca más.

Pero si es el Diego, y si es la Selección, es más bien como nos contó (a nuestros padres y abuelos, y nos sigue contando a nosotros) Alfredo Le Pera: “Basta de carreras, se acabó la timba. ¡Un final reñido ya no vuelvo a ver! Pero si algún pingo llega a ser fija el domingo, yo me juego entero. ¡Qué le voy a hacer!

Maradona es la fija atávica de los que amamos el fútbol. Y esperamos para volver a ponerle todos nuestros ahorros.

viernes, 23 de julio de 2010

TAPIZANDO EL VIERNES

Algunas tapas. Algunas ideas

El Día está como loco. Foto bien efectista, título catástrofe y a la bolsa: 70 mil (ponele, juntando El Día y El Plata y con viento a favor) platenses se cagan en las patas con la tapa y después leen en el cuerpo del diario un lindo cable correctamente (¿correctamente?) picado. Debajo, el Macri gate. Por supuesto, algo del Pinchita allá arriba y, a una columna a la derecha, reflejan la tensión insostenible que ya corroe la región (léase sudamérica, no creo que hagan alusión a La Plata, Hudson y Berazategui) luego de la verba altisonante de Chávez.










Otro platense, Diagonales, tiene un enfoque diferente: en la tapa no hay nada acerca de la toma de rehenes en el banco ni tampoco merece tapa las declaraciones de Chávez. La noticia principal tiene énfasis regional, mientras que la foto central y el título de pie de página están dedicados al Macri gate con un lindo título. "Macri, a la antigua: modelo 125", hace referencia al atrincheramiento del Jefe de Gobierno porteño en su círculo de confianza: el Pro y la Sociedad Rural. Toda una definición.



Tiempo Argentino, del mismo grupo editorial de Diagonales, sale con una tapa más parecida a El Día. La foto más importante es acerca de la toma de rehénes y, en segundo grado de importancia, una instantánea del Presidente de Venezuela y el Gordo: "Cháves desafía a Uribe, con Diego". Sin embargo Tiempo, como Diagonales, sale con un título propio, desacompasado de la agenda dominante. En este caso "Prepagas: llamado oficial a no pagar aumentos". Arriba, el Macri gate.



Página/12 y su mirada. Claro.


















Clarín también, como El Argentino, instala un tema: "Marcharon los piqueteros por la falta de garrafas". Después, una foto menos impactante acerca de la toma de rehénes en el banco. Hace referencia al Macri gate y al freno que la oposicion porteña le puso al juicio político que impulsa Maurice. Em lo que respecta a Chávez, ya hay un claro sesgo: remarca que Bogotá denunció en la OEA que Vnezuela protege a guerrilleros colombianos. Enfoque en las antípodas del que tiene Página, que pone el ojo sobre las "acusaciones de Uribe a Venezuela". Clarín dice que "la Unasur podría mediar", mientras Página afirma "Kirchner, como titular de Unasur, asume la mediación".


La Nación tiene 7 títulos y, el mejor de todos, es una columna de opinión de su secretario de redacción. Muy simpático el artículo en el que analoga políticamente a Kirchner con Menem sobre bases argumentales empíricas por lo menos inexsistentes y culpa de esto a Juan Perón por haber creado este movimiento que cobija a cualquiera que apenas tenga una virtud: deseos de poder (esto último lo decimos nosotros. No sin ironía). La notita la pueden leer acá y si quieren seguir aprendiendo, acá les dejo otra del simpático escriba en la que le canta las 40 a Maradona. Ah, el tipo se llama Carlos Reymundo Roberts. Aparte de un nombre bien pomposo y patricio, también tiene esta cara: .

Chávez y Maradona aparecen en casi todas las tapas para ilustrar el rompimiento de relaciones entre Colombia y Venezuela que anunció el Presidente del país caribeño. Está claro que para Clarín y La Nación la foto es altamente funcional a sus fines empresariales y a su proyecto de país. Está claro, también, que la foto no le cae nada mal a ciertos sectores enfrentados ideológicamente a los 2 diarios más importantes de la Argentina. Ahí está, muchachos y muchachas, el CONSENSO.
  

jueves, 22 de julio de 2010

MARADONA JUNTO A CHÁVEZ: "ES UN ORGULLO ESTAR CON UN PRESIDENTE QUE LUCHA POR LA GENTE"

El director técnico del seleccionado nacional de fútbol, Diego Maradona, fue testigo del anuncio del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien hoy rompió las relaciones diplomáticas con Colombia. Ante periodistas en el palacio de Miraflores, Chávez declaró que "Venezuela rompe a partir de este momento todas las relaciones con el gobierno de Colombia".

Maradona presenció esta ruptura diplomática y hasta le realizó una pregunta al presidente venezolano sobre la posición del electo jefe de Estado de Colombia, Juan Manuel Santos. "Presidente, ¿Santos no es del camino de (Álvaro) Uribe?", indagó el ex astro de fútbol. Ante esta pregunta, Chávez lo calificó a Maradona como "periodista y provocador" y le contestó afirmativamente: "Santos fue ministro de Defensa de Uribe. Santos ha tenido tantas posiciones en contra Venezuela y en mi contra".

En medio del anuncio del rompimiento de las relaciones con Colombia, el DT del seleccionado argentino asintió con su cabeza y con sonrisas sobre todo cuando Chávez habló de las "conspiraciones" del "Imperio" y "la extrema derecha".

"Es un orgullo poder estar al lado del Presidente que lucha por la gente, por sus ideales. Estoy con él a muerte, permanentemente escuchándolo como defiende todas sus posturas y me parece fantástico", enfatizó Maradona vestido con una camisa negra y de visible buen humor.

Según informó la agencia internacional AFP, el presidente de Venezuela rompió las relaciones con Colombia, después de que este país reiterara sus acusaciones sobre la presencia de guerrilleros en territorio venezolano. Chávez afirmó que es una decisión adoptada "por dignidad" ante las acusaciones del gobierno colombiano, que solicitó en la Organización de Estados Americanos (OEA) la formación de una comisión internacional que verifique la presencia de campamentos guerrilleros en Venezuela. "Estaremos alerta porque Uribe es un enfermo lleno de odio. Nosotros no aceptaremos ningún tipo de agresión ni violación a nuestra soberanía", aseveró y subrayó que su gobierno "persigue y hostiga" a la guerrilla.

Además, el venezolano confió en que el mandatario electo Santos "tome cartas racionales en el asunto porque hay una locura desatada en el Palacio Nariño", sede de la presidencia colombiana.

PARA VERTE GAMBETEAR

Cuando gambetear es arte que crea o afirma identidad.













Cuando gambetear es la parte política de la peor a-política.






















DE QUE HABLAN CUANDO HABLAN DE MARADONA Y POLÍTICA

De que hablan cuando hablan de Maradona y política

viernes, 2 de julio de 2010

MARADONA YA GANÓ: TEOLOGÍA DE UN FRACASO LATENTE

Maradona ya ganó, aunque para evitar la crucifixión hace falta otro milagro que venga a tomar por asalto la teología universal: la confirmación empírica de la presencia de Dios en la tierra...o al menos en Argentina.

Contratapa suple deportivo Diagonales: Teologia de un fracaso atente

jueves, 1 de julio de 2010

EL AMOR ES MÁS FUERTE: NAPOLES CON ARGENTINA

(http://www.misionmundial.com.ar/equipos/argentina/Maradona-Napoli_0_290371033.html)

El tiempo pasa a una velocidad que a veces resulta digna de un Fórmula 1. Ya son 18 años los que pasaron desde que Maradona decidió dejar Napoli, el club al que más satisfacciones le dio, el mismo al que llevó a lo más alto en la Serie A (obtuvo dos Scudettos) y puso a la altura de los poderosos de Europa. Pero en Nápoles no se olvidan de él y, al igual que en el Mundial de Italia 90 y otras tantas ocasiones, salieron a respaldarlo. Así, a dos días del duelo frente a Alemania, la ciudad amaneció vestida de celeste y blanco, con sus barrios populares enarbolando la bandera argentina y sus muros antiguos y resquebrajados cubiertos por pintadas dedicadas a Diego.


"Vamos Diego hasta la victoria", "Diego está en nuestra sangre" y "Diego Campeón" fueron algunas de las leyendas escritas sobre las paredes, mientras banderas argentinas asomaban en casi todos los balcones de Forcella, Sanitá y los otros barrios populares de la ciudad.

El fenómeno alcanzó una explosión tan especial que el noticiero de la RAI del horario central, el más seguido por los italianos, le dedicó un servicio especial, con entrevistas a napolitanos que, sin excepción, expresaron su fe de que "Diego vuelva un día a conducir a Napoli".

"Nos dio tanto que nosotros esperamos ahora que la Copa del Mundo termine en Argentina, haciendo también felices a los habitantes de Nápoles", fue uno de los tantos testimonios difundidos por el canal de televisión en su recorrido por las calles de la ciudad vestida de fiesta.

Pero esta increíble demostración de cariño volverá a repetirse el próximo sábado, cuando se juegue el partido. Ahí, se prevé que la ciudad se paralizará para permitir que los napolitanos puedan hacer lo que siempre hicieron y, parece, nunca dejarán de hacer: alentar a Maradona.

miércoles, 30 de junio de 2010

CUANDO MARADONA ERA MALA PALABRA: ENTRE CAPUSOTTO Y EL PERIODISMO MISERABLE

En sptiembre del año pasado, la Selección jugaba bastante mal y algunas críticas a Maradona eran siniestras: atacaban el ámbito personal, lo descalificaban por drogadicto. Acá les dejo una contratapa que ilustra el "espíritu de época" (?¿?¿). Esto genera la lógica disparatada de las noticias: 8 meses parecen un siglo...más teniendo en cuenta la capacidad camaleónica de algunos (en otros lugares del dicen panquequismo).

Contratapa Diagonales 17 9 2009 Los Frutos de La Agitacion

miércoles, 23 de junio de 2010

TAPÓN!

La mejor tapa, lejos, de los suplementos deportivos de todo el país: Plaza Mundial (el suple deportivo de Diagonales) y ADENTRO LOCO
 TAPA SUPLEMENTO DEPORTIVO DIAGONALES 23 DE MAYO

EL INGENIERO PELUSA

Un amigo, Walter Buffarini (compañero del diario Diagonales), nos dio permiso para publicar este cuento de su autoría: El ingeniero Pelusa.
Grande pelado! Disfruten de esta pieza de colección que publicó Diagonales el martes 22...
El ingeniero Peluso (cuento de Walter Buffarini)

martes, 22 de junio de 2010

SON LEYENDA (Y SIGUEN RE-ESCRBIENDO LA HISTORIA)

La realidad supera la ficción. Siempre. Y estos dos son ejemplos claros, demoledores.

Uno es un negro cabeza, de Fiorito. Es un talento incomensurable. Es una estrella precoz. Es el desequilibrio del mundo. Es la figura vernácula del deporte, del espectáculo, de la industria cultural. Del negocio. Él mismo es un negocio. Para él y para los otros. Es campeón y es desarraigo cuando es catalán. Es decepción y exilio. Es Santo en una tierra como la nuestra (casi). Es la reivindicación de la negritud. Es eterno en el Azteca. Es la metáfora de la Argentina. O Argentina es la metáfora de él. Es vulnerable cuando no juega. Es amigo del poder. Y también es el peor grano en el culo para el poder. Es caída y una cama. Es merca y Caballito. Es mil retornos juntos. Es una caída todavía peor. Es Cuba y es la redondez del vicio. Es la (casi) muerte. Es la santidad merodeando. Es sufrir por amor. Por amor celeste y blanco. Es menemista. Es Guevarista. Es comunista de Fidel. Es peronista. Es nuestra construcción colectiva. Es regreso, otra vez. Es ilusión, de nuevo...

El otro es el poder de la convicción. Es la lucha desde el llano. Es el esfuerzo denodado. Es el gol: de derecha, de zurda y de cabeza; de chilena y de taco o de culo o con los dos pies a la vez. Es Titán. Es Goleador. Es Campeón. Pero siempre será Martín, de La Plata. Es el Loco. Es un platinado furioso. Y un campeón reiterado. Es un gol al Real Madrid. Y es el pedazo roto de su espejo interior: ligamentos, una vez. Es regreso (como el Diez) y más gloria. Más goles. Más campeón. Es la tibia rota, el peroné deshecho y el tobillo quebrado por una pared maldita. Es regreso, otro (como el Diez) y más gloria. Más goles. Y más campeonatos. Es el leit motiv de la ficción más Hollywoodense. Es, otra vez, la rodilla maldita. Es dolor. Es convencimiento. Es tozudez y otro regreso para la historia: más goles, más dolor. Es referente histórico. Es pesadilla: 3 penales a la mierda. Es hazaña: bajo la lluvia, cuando no había tiempo ni lugar, es clasificación. Y, sí, es un gol en el Mundial. Seguro habrá más...

domingo, 20 de junio de 2010

LA BÚSQUEDA DE LA ETERNIDAD SEGÚN EL CONCEPTO MARADONIANO DEL MUNDIAL

La Selección Argentina consiguió ante Corea del Sur su séptimo triunfo consecutivo en un 2010 perfecto (ganó todo lo que jugó entre amistosos y Mundial) y estiró así hasta 8 su invicto en partidos por copa del mundo (la derrota más cercana es el 0-1 ante Inglaterra en 2002) con los siguientes nombres: Romero; Gutiérrez, Demichelis, Samuel (Burdisso), Heinze; Maxi (en lugar del lesionado Verón), Mascherano, Di María; Messi, Tévez, Higuaín.


El 14 de octubre del año pasado, el equipo de Maradona le puso punto final a su tortuoso camino en las Eliminatorias con el triunfo 1 a 0 sobre Uruguay en el Centenario y, orgiástica dedicatoria de un Diego muy lúcido de por medio, consumó el coito iniciático que le dio vida a esta creación maradoniana que asoma como uno de los equipos más fuertes de la competencia: Romero, Otamendi, Demichelis, Schiavi, Heinze; Jonás, Masche, Verón, Angelito Tiki Tiki; Messi y el Pepita (sic).

Ocho de los once que participaron del Pasmanaso sexual montevideano siguen siendo titulares indiscutidos de un equipo que, a contrapelo de lo que sucedía 8 meses atrás, recibe más elogios que críticas.

No es, entonces, una cuestión de nombres: Maradona bancó a sus lugartenientes a pesar de las críticas despiadadas (Heinze es el ejemplo taxativo) y le dio rodaje a las apuestas no especulativas que realizó, como Romero o Gutiérrez.

La clave del paulatino aunque (parece) inexorable camino que recorre la Selección para convertirse en un serio candidato a campeón mundial (además de la miserable imagen que por ahora generaron el resto de los encumbrados) es la inyeccción íntima que recibió el grupo de la concepción maradoniana del Mundial.

Ni el pasaje del sistema 4-4-2 del que el DT parecía enamorado al esquema 4-3-3 para darle lugar a Tévez entre los titulares, ni el cambio de la joggineta del conurbano por el impecable traje palermitano.

El hecho maldito que posibilita el atragantamiento de los profetas del desastre es la capacidad del DT para imprimirle a su grupo de compañeros (parece que, en cierta dimensión, así plantea la relación con sus dirigidos) una impronta maradoniana: esa cosmovisión futbolera que parte desde la cohesión fulminante del grupo humano, de la armonización de las relaciones internas en pos de un objetivo superador. Logró Maradona, o al menos eso parece, que estos millonarios rutilantes de extremada capacidad futbolística entiendan que la eternidad no se logra en Barcelona, Manchester o Milán, sino en este tercermundista puntito del hemisferio sur (ay! somos tan parecidos a Sudáfrica) defendiendo una camiseta celeste y blanca con sudor, sangre y juego.

Maradona, con inteligencia de orfebre, moldeó un grupo a su medida futbolística y también desde el aspecto humano: nadie en su sano juicio futbolístico podría optar por Garcé en lugar de Zanetti.

Pero, aunque parezca una paradoja, no todo es fútbol en el Mundial.

Maradona y su grupo de trabajo tienen, hasta el momento, la capacidad de discernir entre lo principal y lo accesorio. Por eso, la preparación previa en Ezeiza y en Pretoria se basó en conformar un grupo espiritualmente fuerte, conceptualmente unido, futbolísticamente parejo y afirmado en 3 o 4 consignas básicas y físicamente relajado y no abarrotado.

Además, y a pesar de las siestas interminables de Maradona que no permitían trabajar seriamente (¿?) 3 de los 5 goles llegaron por el trabajo de laboratorio. Si se trabaja mucho y bien y encima hay convencimiento y compromiso ¿cuántos destinos posibles hay?

(http://www.elargentino.com/nota-95621-medios-122-La-busqueda-de-la-eternidad-segun-el-concepto-maradoniano-del-Mundial.html)

jueves, 17 de junio de 2010

DE PIPA, TRES PEPAS: EL KU(LO)N DE MARADONA

Lisérgico. El tercer Hattrick de un argento en la historia de los Mundiales (Stábile en 1930; Batistuta en USA 94 y Francia 98) llegó de la mano del Pipa Higuaín y, debido al capricho de la casualidad divina (que es lo mismo decir que fue producto de la causalidad maradoniana, ¿no?) sobrevino un éxito rotundo desde el resultado que dejó a la Selección muy cerquita de los octavos de final.


Lo maradoniano, por antonomasia, es lo exótico: cuando a los 29 minutos del segundo tiempo Diego hizo entrar a Sergio Agüero por Tévez, no parecía que la modificación iba a tener tanta influencia en el desenlace de un duelo que, casi inexplicablemente, se le había complicado a la Argentina.

Lo exótico, lo terriblemente seductor de lo maradoniano es el efecto narcótico de sus acciones. Dos minutos después de haber ingresado, el Kun armó con Messi la jugada que terminó en el segundo gol del Pepita (sic) para definir el pleito contra la banda de Kato y Go In Pak (los ninjas coreanos de Titanes en el Ring y Lucha Fuerte). ¿Cuántas patadas pegaron los asiáticos?

Cuatro minutos después del tercer gol, el yerno sirvió la asistencia para que el goleador de la competencia (hasta acá) sentenciara el match. Un flash. Un viaje fulminante: en 5 minutos Argentina pasó del aplastamiento mortecino y el sufrimiento al éxtasis total, al delirio cósmico y pasajero. Porque es goleada, porque es clasificación casi asegurada. Y eso es fiesta. El jugador nacido y educado futbolísticamente en las inferiores de Independiente fue determinante en el desenlace.

Es el Ku(lo)n de Maradona: ¿cuánto de fortuito y cuánto de lectura entre líneas del desarrollo tuvo el cambio Kun por Carlitos? Sólo Dios lo sabe. Y Maradona también (tranquilos, las herejías paganas tienen un límite)

LA TENÉS PARADA. Si el desenlace de la Kunfields lisérgica de las tres pepas se definió con la mano de Dios (por casualidad o causalidad, que importa ahora ¿verdad Toti?), el nudo del partido comenzó a desentramarse a partir de la parada. Del balón detenido. De las jugadas de laboratorio. Sí, a pesar de las siestas interminables de un cuerpo técnico que trabaja poco (disculpen ustedes, pero es lo que aprendí mirando mucha tele y leyendo algunos diarios), los 3 primeros goles de la Selección llegaron a partir de jugadas diagramadas desde la pelota parada.

Ante los coreanos, Argentina abrió el marcador y aumentó la ventaja con dos balones detenidos a pesar de la ausencia de Sebastián Verón, uno de los especialistas: centro preciso de Messi buscando el primer palo en la conquista iniciática (Demichelis, solo, no pudo conectar por delante de todos y, por detrás de Chu Young, aparecía relamiéndose en soledad el Gringuito Heinze); toque corto de Messi para Maxi (la rima vocal es casual, y esta también) a la salida de un tiro libre que llega flojito para que la peine Burdisso (respondió muy bien) y defina por atrás el goleador peposo.

Trabajo. Dedicación. Estudio. Planificación. Capacidad. Técnica. Táctica. Ubicuidad estratégica.

No, no es culpa de las 3 pepas. No está delirando. No estamos hablando del equipo de Dunga (que susto al final contra los otros coreanos! no Brasil?) ni del conjunto trasandino del Loco Bielsa (un grosso). Esto es el equipo de Diego, que armó la Kunfields en Johannesburgo con las 3 pepas del Pipita.

PD: pero que bien que arrancó España chaval!

¿What? La otra cara del fútbol
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sábado, 12 de junio de 2010

ESPÍRITU...RELOADED

El repiqueteo mediático masivo nos aleccionó en la previa del Mundial y nos regaló 1 consigna revulsiva (en realidad, repulsiva, pero dejemoslo ahí): hay poco trabajo ¿y la pelota parada? ¿y los doble turnos? ¿no duerme demasiada siesta Maradona?


Un rato antes (hace como 2 años), desde las mismas pantallas high-definition o desde los centímetros de ese papel apropiado con singular crapulencia nos instruyeron acerca de lo nocivo de la presencia de Gabriel Heinze para la Selección: porque es un perro y porque, además, es “camarillero”.

El debut ante Nigeria comienza a destruir, con resultados y con rendimiento, algo de aquellas verdades reveladas.

FESTEJAR, SENTIR, JUGAR (UN POCO). Lo festejan con el alma: casi con taquicardia y con la vena inflamada. Esfuerzo puro, el trajín del partido deja huellas en esos rostros desencajados no por la fatiga, sino por la explosión espiritual: Argentina acaba de ganar en su debut mundialista y las imágenes hilvanan un flashback fulminante con escalas en La Paz (¡cómo dobla la pelota!), Rosario (Brasil, la la la la lá), Monumentalazo palermitano (El Titán de la gente), Montevideo (chupala vo'), Ezeiza y Pretoria.

Jonás Gutiérrez y el Gringo Heinze son la clave de un triunfo iniciático.

GALGEANDO. El Galgo estalla y su fibrosa fisonomía llega al paroxismo anatómico: el grito liberador consume la última porción de una reserva energética hecha jirones y los músculos se le marcan hasta en la cara a Jonás. Parece un póster de esos que hay en los consultorios o en los gimnasios en los que la silueta humana muestra todos los músculos del cuerpo. Pero con alma. Con espíritu. Se agacha Jonás y, espasmódicamente, salta. Tira un ganchito. Festeja el éxito, pegado al banco de suplentes. Esa es la postal. Mejor: una de las 3 postales.

Es que Gutiérrez jugó bastante mal. En realidad, jugó un PT espantoso y la pasó menos mal en el complemento. Porque jugó en una posición que de tan híbrida no puedo decir bien que fue: ni 4 ni 8; ni lateral ni mediocampista derecho. Entre la complejidad esquemática (mucho terreno para cubrir en desventaja numérica) y ciertas falencia propias (falló en varios cierres accesibles), Jonás quedó a medio camino casi siempre. Sin embargo, fue un batallador incansable, inquebrantable. Fue y vino, como pudo, subido en la certeza fulminante de estar aportando la undécima parte (o la vigesimotercera parte) de lo que le corresponde en pos de un objetivo superador.

Entonces, cuando el partido terminó, supo que la tarea estaba cumplida. Y lo festejó como un guerrero.

DE CRESPO, ENTRE RÍOS. ¡El Gringuito! ¡El Rusito! El grito es filial, cosanguíneo. Es que mi paisano entrerriano, el tipo más vapuleado por la "elite periodística", por los jetones ramplones, acababa de clavar un cabezazo magistral para convertir el gol del triunfo. Una boludez che!

Además, jugó un muy buen partido Heinze. El tipo que es vital en este grupo que armó, con calidad de orfebre, Maradona. Del tipo que, además, es fundamental en el esquema por su capacidad futbolística.

Una confidencia que está bien que no crean, aunque es verdad: en la semana, cargaba a un compañero del diario que desprecia (futbolísticamente, claro) al Gringo. Le decía, medio en joda medio en serio: Heinze y Messi, las figuras de Argentina. ¡Se cansa de hacer goles en el Mundial el Gruinguito! le solté en una hipérbole bien maradoniana.

Ahí va Heinze, extasiado, en busca del banco de suplentes para festejar el gol. Imagínense ustedes el flashback del Gringo mientras va levitando sobre el césped del Ellis Park: ¿tendrá a quien dedicarle el gol, el gringo de Crespo, Entre Rios? Aquí, entonces, hay otra postal: gol del perro en una jugada de pelota parada. ¿Jaque mate? Todavía falta mucho.

La energía de Heinze es debordante. Su compromiso, como el de Jonás, es un trance casi onírico en pos de un mandato histórico. El abrazo colectivo en el centro del campo de juego, con Maradona como epicentro, es la postal final. La foto del compromiso. La instantánea del sueño. La fotocopia del espíritu.

PD: Messi la rompió toda.

PASMAN, COMETE ESTA MANZANITA!

Diego se va refinando ehh. En la conferencia post partido y cuando preguntó Pasman, el Gordo se comportó con un verdadero ciudadano primermundista y de buenos modales: dejó de comer la manzanita, se tapó la boca mientras masticaba y le contestó esto al querido Toti (desde los 3:10)...