Compañero Secretario General de la CGT; compañeros de la Comisión Directiva; compañeros y compañeras trabajadoras de la República Argentina: siento que este acto maravilloso y multitudinario refleja como pocas cosas la profunda transformación política, social y económica que ha tenido la patria en estos años.
Por un instante no más, por un segundo, piensen si hace 10 años podríamos haber reunido a esta cantidad de trabajadores y sus organizaciones sindicales.
No se podía porque había un país sin trabajo, un país sin producción, un país donde habíamos perdido la esperanza y la ilusión que alguna vez anidaron en millones de argentinos cuando Perón y Eva Perón construyeron el movimiento político y social más importante de Latinoamérica.
Yo hoy no vengo aquí como Presidenta de los argentinos, como cuando hablé frente a los jóvenes, hoy frente a los trabajadores vengo a hablar como una compañera más.
Una compañera que tal vez tiene más responsabilidades que otros, pero que sabe que es necesario convocar a todo el país para seguir profundizando la transformación.
En este día también quiero agradecerles a ustedes la lealtad y créanme que cuando les hablo de lealtad sé de lo que se trata porque también he conocido traiciones de las más profundas que se puedan conocer en el ejercicio de la Primera Magistratura.
Por eso a ustedes mi agradecimiento por la lealtad y también por la inmensa responsabilidad que ustedes y sus dirigentes han evidenciado en estos años.
Les pido además a los que hoy no están aquí que no tengan miedo, que el hecho de que miles y miles de trabajadores puedan reunirse de esta manera a festejar y conmemorar es porque tenemos un país en crecimiento que progresa, que va para adelante y que puede ser disfrutado no solamente por los trabajadores sino por los empresarios, por los comerciantes, por los estudiantes, por los docentes, por las amas de casa, por los jubilados.
Cuando los trabajadores no están, cuando las organizaciones sindicales desaparecen, es porque ha caído la actividad económica de un país, y cuando esto sucede, más tarde o más temprano la malaria les llega a todos.
Esto también lo conocimos durante los años ´90 cuando algunos pensaban que podían salvarse mientras el resto del país se hundía.
Por eso yo quiero agregar en este día maravilloso que a la lealtad tenemos que agregarle la solidaridad de los trabajadores con todos aquellos que todavía no han podido conseguir un trabajo en nuestro país y entonces tenemos que seguir redoblando el esfuerzo gobierno, sindicatos y empresarios.
Yo me siento orgullosa de formar parte de un gobierno donde hemos sabido articular los intereses que están representados en esa figura maravillosa de las negociaciones colectivas de trabajo, que habían desaparecido de la República Argentina.
Habían desaparecido por una razón muy sencilla compañeros, cuando hay dos dígitos de desocupación, cuando hay colas de trabajadores en los comercios, en las fábricas, esperando una vacante para conseguir trabajo, las negociaciones desaparecen, porque precisamente ese modelo necesitaba una gran cantidad de desocupados para poder seguir haciendo la flexibilización laboral y que sean los trabajadores los más vulnerables, los que paguen los costos de la crisis.
Pero finalmente ese modelo tampoco funcionó para ninguno, solamente para unos pocos.
Por eso todos los argentinos tienen que saber que aquí, en esta tarde donde nos hemos reunido miles de trabajadores, porque, compañero Moyano, usted que anda pidiendo un trabajador como presidente de la República, yo quiero decirle que trabajo desde los 18 años, desde los 18 años trabaja esta mujer.
Estudié en la Universidad Nacional de La Plata y era empleada pública, último orejón del tarro en el Ministerio de Economía de La Plata, desde los 18 años, toda mi carrera de abogada laburando y después me tocó laburar de profesional.
Por eso digo que debemos tener todos, y cuando hablo de todos hablo de los argentinos, la visión y la comprensión, la inteligencia de que en esta empresa los trabajadores y sus organizaciones sindicales son aliados estratégicos también de las empresas para poder seguir creciendo, para poder seguir generando valor y para seguir generando riqueza, y nosotros desde el Estado garantizar esa redistribución del ingreso.
Por eso no debemos tenerle miedo al debate de las ideas, si esas ideas son para mejorar a nuestro país, si esas ideas son para mejorar la calidad de vida de los trabajadores.
Y todos tenemos que entender que cuando los trabajadores mejoran su calidad de vida, cuando conformamos un poderoso y sólido mercado interno, estamos mejor preparados en un mundo difícil para hacer frente a las crisis.
Esto es lo que pasó el año pasado, cuando fue el mercado interno, cuando fue el consumo que garantizamos desde el Estado lo que permitió que no cayéramos como pasó en otros países.
Quisiera también en este Día de la Lealtad, porque la lealtad siempre es a dos puntas, traerles mi compromiso inquebrantable frente a ustedes de seguir trabajando y luchando también por una patria más justa, por un país más equitativo, aunque esto me cueste muchas veces enfrentarme a intereses muy poderosos.
Ahí alguien con un cartelito me dice Día de la Madre, es para que no me olvide de mis compañeras, no me voy a olvidar, imposible olvidarme de mis compañeras de género, lo vivo todos los días como Presidenta, hermana, sé que todo nos cuesta el doble.
Por eso quiero agradecer también a todas las compañeras trabajadoras su apoyo incansable e inclaudicable a nuestro gobierno.
Y a todas las madres en este domingo, a las madres que todavía por ahí no consiguieron trabajo y reciben la Asignación Universal por Hijo, y a las otras, a las que pudieron jubilarse gracias al esfuerzo de este gobierno que ha incorporado a más de dos millones y medio de nuevos jubilados y jubiladas fundamentalmente amas de casa.
A las mujeres docentes, a las estudiantes, a las empresarias, a las científicas, a todas las que de un modo u otro cumplimos el doble rol y la doble tarea de nuestra ocupación y al mismo tiempo ocuparnos de nuestros hijos, quiero decirles no solamente feliz Día de la Madre sino que sigan poniendo el hombro, como lo han hecho hasta ahora, porque si la década pasada castigó a un género fue a las mujeres, muchas de las cuales quedaron solas al frente del hogar para hacerse cargo de la familia cuando la desocupación reinaba en nuestro país.
Por eso hoy es un día muy feliz, hoy es un día de conmemoración, de festejo y de agradecimiento.
Quiero, compañero secretario general de la CGT agradecer en su persona a todos los dirigentes sindicales y a todos los trabajadores por la responsabilidad y el patriotismo que han demostrado en estos años, acompañando con mucha responsabilidad, con mucha seriedad, pero siempre defendiendo los intereses de sus representados, a este gobierno, que no es ya el gobierno de un partido ni de un sector sino que es un proyecto de país y de nación, el que hace décadas atrás seguramente millones de argentinos que cruzaban los puentes para liberar al general Perón imaginaban.
Todavía nos falta, hay muchas cosas que recuperar, hay muchos derechos que devolver, pero estamos en el buen camino, en la buena senda, y yo prometo que no voy a aflojar ni abajo del agua, voy a seguir trabajando todos los días, rompiéndome el lomo, quedándome sin fuerzas por allí, pero siempre adelante, porque ustedes y muchísimos otros que ya no están más son los que me siguen dando la fuerza que se necesita para conducir un proceso de transformación, de libertad, de igualdad, de democracia y de equidad como el que hoy estamos viviendo.
Gracias compañeros, gracias CGT, gracias Hugo, gracias a todos y todas ustedes por el cariño, por el afecto, por la lealtad, por los gestos, por la mirada, por todo lo que me dan todos los días y me permite seguir luchando y trabajando".
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sábado, 16 de octubre de 2010
viernes, 15 de octubre de 2010
"UN MODELO DE NACIÓN"
El acto acaba de terminar y suena La Mancha de Rolando en River, una vez cantada la marcha peronista. Baila la Presidenta y bailan los trabajadores allá arriba, en las tribunas, y acá abajo, en el pasto...es la realidad efectiva que debemos a Perón, y a Néstor Kichner y a Cristina Fernández.
150 mil compañeros trabajadores le hicieron el aguante a Hugo Moyano y al Gobierno que les devolvió la dignidad. Peronismo puro, Kirchnerismo al palo!
Moyano demostró su capacidad de movilización y la cohesión de los trabajadores y puso en escena en forma empírica y retórica lo que pretende para 2011: que los trabajadores sean actores con peso político. Por eso, se atrevió a pedir a la Presidenta un esfuerzo más por los jubilados y a los diputados y senadores presentes que acompañen el proyecto de participación de los trabajadores en las ganancias de las empresas.
Remarcó Moyano, asimismo, que este modelo económico le devolvió la dignidad a los trabajadores y que, además, el acto es una muestra de consecuencia de los trabajadores para con este modelo.
Acá, algunas de las frases del discurso de Moyano:
150 mil compañeros trabajadores le hicieron el aguante a Hugo Moyano y al Gobierno que les devolvió la dignidad. Peronismo puro, Kirchnerismo al palo!
Moyano demostró su capacidad de movilización y la cohesión de los trabajadores y puso en escena en forma empírica y retórica lo que pretende para 2011: que los trabajadores sean actores con peso político. Por eso, se atrevió a pedir a la Presidenta un esfuerzo más por los jubilados y a los diputados y senadores presentes que acompañen el proyecto de participación de los trabajadores en las ganancias de las empresas.
Remarcó Moyano, asimismo, que este modelo económico le devolvió la dignidad a los trabajadores y que, además, el acto es una muestra de consecuencia de los trabajadores para con este modelo.
Acá, algunas de las frases del discurso de Moyano:
Este modelo, lo primero que hizo, es darnos las paritarias. Esto (el acto) es la muestra de nuestro agradecimientoLA PRESIDENTA
Somos consecuentes con los gobiernos que permiten recuperar ladignidad de los trabajadores
Este acto no es una demostracion de fuerza, los trabajadores sabemos la fuerza que tenemos, pero tenemos presente la responsabilidad que implica
Los trabajadores tenemos que dejar de ser un elemento de presión para ser un elemento de poder, como dijo Perón
No nos van a engañar más, sabemos a quien tenemos que depositar nuestros votos
Este no será un coloquio de IDEA, pero si un coloquio de la LEALTAD!
Yo me baño todos los días y bueno, feo es culpa de mamá y papá...no queremos que le hagan creer a la sociedad que nos tengan miedo
Ningún gobierno, en los ultimos años, hizo más por los jubilados, pero lo pido un esfuerzo más a la Presidenta
Le pedimos, compañera Presidenta, que se haga más esfuerzo para las viviendas de los trabajadores
Le pido a los compañeros diputados y senadores que apoyen la ley de la participación en las ganancias
Por qué los trabajadores vamos a renunciar a la política? Renunciar a la política es renunciar a la lucha y a la vida
El 1º de mayo vamos a ir a la 9 de Julio para meter 1 MILLON de personas y apoyar a quienes garanticen la profundización del modelo
Este acto refleja la profunda transformación de la Argentina
A la LEALTAD tenemos que agragar la SOLIDARIDAD de los trabajadores para los que no tienen trabajo
Trabajo desde los 18 años...era la última orejona del tarro
Quiero traerles mi compromiso inquebrantable para seguir luchando para una Patria más justa
Este ya no es un gobierno de un partido sino un proyecto de Nación
No voy a aflojar, voy a seguir rompiendo el lomo porque ustedes y muchos otros son los que me dan fuerza para transformar
lunes, 11 de octubre de 2010
GIMNASIA: CREER O REVENTAR(SE)
Gimnasia jugó mal. Casi tanto como lo venía haciendo en sus últimas presentaciones. Sin embargo, en el duelo de hoy ante River el triunfo pasó de ser una quimera en esos primeros 30 minutos en los que Lamela y Díaz parecían Jairzinho y Tostao, en ese Brasil maravilloso del Mundial 1970, a ser algo tangible en los últimos minutos cuando el desconcierto y la fragilidad emocional de River le abrieron al Lobo las puertas del triunfo.
¿Cómo puede ser que tu rival cambie de parecer el paradigma del fútbol a convertirse en un mediocre elenco que hace del Tiki-Tiki un chato taka-taka que ni siquiera cobra, en apenas un ratito? El hecho es que River está tan cerca del Brasil de 1970 como Eduardo Duhalde de cerrar un acuerdo con Néstor Kirchner de acra a 2011. Es decir, que mucho de lo que sucedió ayer en el Monumental pasó por la actitud de Gimnasia. O mejor dicho, por la falta de ella.
De ninguna manera es aceptable que un equipo que pelea por permanecer en Primera División afronte un partido con la predisposición emocional y táctico-estratégica con la que salió Gimnasia al Monumental.
El triunfo de River en el primer tiempo no se dio debido a la Gracia Divina (¿?); o si es usted ateo, agnóstico, pragmático u onanista, puede agradecerle a los palos y el travesaño. Eso, apenas, fue la diferencia entre el 0-0 con el que se cerró la etapa inicial y el potencial 2-0 con que pudiera haberse cerrado.
Gimnasia fue un equipo apático que apostó a aguantar bien cerca de su arco. En ese sentido, muchos equipos en la historia del fútbol mundial salieron campeones subidos a esa cosmovisión. Pero, pequeño detalle, casi siempre tenían defensas graníticas, una actitud feroz y elementos a partir de los cuales lastimar en ofensiva (aunque sea esporádicamente).
En los primeros 30 minutos, Gimnasia fue un patético esfuerzo por rechazar lo más lejos posible y sin la más remota idea conceptual de cómo acompañar a un Córdoba que se debatía entre sus propias limitaciones y los defensores locales. ¡Tardó 30 minutos en hilvanar 3 pases seguidos en campo contrario!
Al margen de los defectos colectivos e individuales, de la precocidad del nuevo ciclo y de la asfixia del promedio (¡todavía restan 28 partidos en la temporada!) es imposible encarar un partido en este nivel con la postura anímica con que salió Gimnasia. Todo es accesorio, si un equipo cree en sí mismo. El partido de ayer fue una muestra palmaria: el Lobo puso contra las cuerdas a River aún sin proponérselo. Córdoba dispuso de 3 chances clarísimas; desbordó Castro y también Graf; Rinaudo se impuso en el anillo central; Masuero fortificó la zaga...¿por qué tardó más de una hora Gimnasia en aceptar que su en destino había algo más que una derrota digna?
Sí, esta parece ser una cuestión atávica parael mundo gimnasista. Pero lo de ayer es una muestra. La mediocridad del fútbol argentino no explicita grandes superioridades ni admite actitudes como la de Gimnasia ayer.
Creer o reventar. Creer o inmolarse sin luchar. Esa es la cuestión.
¿Cómo puede ser que tu rival cambie de parecer el paradigma del fútbol a convertirse en un mediocre elenco que hace del Tiki-Tiki un chato taka-taka que ni siquiera cobra, en apenas un ratito? El hecho es que River está tan cerca del Brasil de 1970 como Eduardo Duhalde de cerrar un acuerdo con Néstor Kirchner de acra a 2011. Es decir, que mucho de lo que sucedió ayer en el Monumental pasó por la actitud de Gimnasia. O mejor dicho, por la falta de ella.
De ninguna manera es aceptable que un equipo que pelea por permanecer en Primera División afronte un partido con la predisposición emocional y táctico-estratégica con la que salió Gimnasia al Monumental.
El triunfo de River en el primer tiempo no se dio debido a la Gracia Divina (¿?); o si es usted ateo, agnóstico, pragmático u onanista, puede agradecerle a los palos y el travesaño. Eso, apenas, fue la diferencia entre el 0-0 con el que se cerró la etapa inicial y el potencial 2-0 con que pudiera haberse cerrado.
Gimnasia fue un equipo apático que apostó a aguantar bien cerca de su arco. En ese sentido, muchos equipos en la historia del fútbol mundial salieron campeones subidos a esa cosmovisión. Pero, pequeño detalle, casi siempre tenían defensas graníticas, una actitud feroz y elementos a partir de los cuales lastimar en ofensiva (aunque sea esporádicamente).
En los primeros 30 minutos, Gimnasia fue un patético esfuerzo por rechazar lo más lejos posible y sin la más remota idea conceptual de cómo acompañar a un Córdoba que se debatía entre sus propias limitaciones y los defensores locales. ¡Tardó 30 minutos en hilvanar 3 pases seguidos en campo contrario!
Al margen de los defectos colectivos e individuales, de la precocidad del nuevo ciclo y de la asfixia del promedio (¡todavía restan 28 partidos en la temporada!) es imposible encarar un partido en este nivel con la postura anímica con que salió Gimnasia. Todo es accesorio, si un equipo cree en sí mismo. El partido de ayer fue una muestra palmaria: el Lobo puso contra las cuerdas a River aún sin proponérselo. Córdoba dispuso de 3 chances clarísimas; desbordó Castro y también Graf; Rinaudo se impuso en el anillo central; Masuero fortificó la zaga...¿por qué tardó más de una hora Gimnasia en aceptar que su en destino había algo más que una derrota digna?
Sí, esta parece ser una cuestión atávica parael mundo gimnasista. Pero lo de ayer es una muestra. La mediocridad del fútbol argentino no explicita grandes superioridades ni admite actitudes como la de Gimnasia ayer.
Creer o reventar. Creer o inmolarse sin luchar. Esa es la cuestión.
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